Llega un elefante y una hormiga al Registro Civil. Titubeando, el paquidermo se dirige al juez: - Señor juez, este, es que nos queremos casar. La hormiga lo interrumpe y, recriminándole entre dientes, le reclama: - ¿Nos queremos? ¡Nos tenemos que casar!
Llega un elefante y una hormiga al Registro Civil. Titubeando, el paquidermo se dirige al juez:
- Señor juez, este, es que nos queremos casar.
La hormiga lo interrumpe y, recriminándole entre dientes, le reclama:
- ¿Nos queremos? ¡Nos tenemos que casar!