¿ Cómo hizo el gallo viejo para sobrevivir a todos los jóvenes?
Un granjero sale de compras y regresa соn un gallo joven para las gallinas del corral.
El gallo joven mira a su alrededor, camina hasta donde esta el gallo viejo y le dice:
- Bueno viejo, llego la hоrа de retirarte.
El gallo viejo le dice:
- Vamos, no me digas que tú vas a poder соn TODAS estas gallinas.¡Mírame a mí! como me han dejado... ¿Por qué no me dejas aunque sea aquellas dos gallinas viejas que están en el rincón?
Pero el gallo joven le contesta:
- Piérdete viejo. ¡Tú ya estás acabado! y ahora soy yo quien está a cargo.
El gallo viejo le contesta:
- Hagamos una cosa, jovencito. Vamos a echar una carrera alrededor de la finca. El que gane se queda соn el control absoluto del gallinero.
El gallo joven se echa a reír:
- Vamos viejo, tú sabes muy bien que vas a perder. Pero para no ser injusto te voy a dejar que salgas primero.
El gallo viejo arranca a correr. A los 15 segundos, el gallo joven sale corriendo detrás de el. Le dan la vuelta al portal de la casa corriendo y el gallo joven cada vez está mas cerca. Ya está a sólo 5 pulgadas detrás del gallo viejo y cada vez se le acerca más.
Mientras tanto el granjero, sentado en su sitio de costumbre en el portal, ve a los dos gallos que pasan corriendo. Agarra la escopeta y -BOOM- le dispara al gallo joven y lo hace trizas.
El granjero tristemente sacude la cabeza y dice:
- ¡Pero que suerte la mía! ¡El tercer gallo маriсón que compro este mes!
Moraleja de esta historia:
No te metas соn los VIEJOS. La edad y la experiencia siempre le ganan la partida a la juventud. LAS CANAS SE RESPETAN
Oscar se despierta en casa соn una resaca monumental. Se esfuerza en abrir los ojos, y lo primero que ve es un par de aspirinas y un vaso de agua en la mesita de noche. Se sienta y ve su ropa toda bien limpia y planchada frente a él. Oscar mira alrededor de la habitación y ve que todo está en perfecto orden y limpio. El resto de la casa está igual. Toma las aspirinas y ve una nota sobre la mesa:
- Cariño, el desayuno está en la cocina, salí temprano para hacer unas compras. Te amo.
Así que va a la cocina y ahí estaba el desayuno y el periódico del día esperándolo. Su hijo también está en la mesa, desayunando. Oscar le pregunta:
- Hijo, ¿qué pasó anoche?
Su hijo le contesta,
- Bueno, volviste a las 4 de la madrugada, borracho como una cuba y соn delirios. Rompiste algunos muebles, vomitaste en el pasillo y te pusiste un ojo morado cuando te diste contra la puerta.
Confundido, Oscar pregunta,
- ¿Y cómo es que todo está tan limpio y ordenado, y el desayuno esperándome en la mesa?
Y su hijo contesta,
- ¡Ah, eso! Mamá te arrastró hacia el dormitorio y cuando intentó sacarte los pantalones, vos gritaste "- ¡Señora! ¡Déjese de jоdеr, soy un hombre casado!"
Conclusiones:
- Una resaca autoinducida: 100.00 pesos.
- Muebles rotos: 400.00 pesos.
- Desayuno: 10.00 pesos.
- Decir la frase adecuada: no tiene precio.