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Llega Juan a la cantina y le dice a su compadre:
- Oiga compadre fíjese que ya no aguanto a mi mujer, no debí casarme соn una luchadora profesional, y ahora me maltrata mucho, si llego un minuto tarde me hace la quebradora, si llego dos minutos tarde me plancha, y si llego tres minutos tarde me da media hоrа de patadas.
Entonces, el compadre, viendo la situación de Juan le dice:
- Juanito, tengo la solución para ti.
-¿ En serio compadre?, le dice Juan.
- Sí compadre, métase a clases de karate y verá que se acaban sus problemas.
- Gracias compadre, dice Juan, y se va a tomar sus clases de karate.
Cinco meses después, Juan llega a su casa media hоrа tarde y se dice a sí mismo: Ahora si va aprender mi mujer a respetarme.
Toca la puerta соn todas sus fuerzas, y cuando su mujer sale, Juan grita:
-¡ Iiiihhhhhhhhhhaaaaaaaa!
Y la mujer contesta:
-¿ Ya qué?
-¡ Ya llegué querida!
Un hombre va al médico en muy mal estado, соn innumerables golpes en todo el cuerpo, el médico le pregunta la causa:
- Le digo doctor, estaba yo tranquilamente parado, cuando de pronto vino una bicicleta y me da un golpe terrible en la espalda.
-¡ Ah! ya comprendo.
- No, no termina todo ahí, me estoy todavía levantando, y de pronto viene un camión, me pega en una de las piernas y caigo nuevamente. Pero no termina todo, me levanto y el avión en vuelo rasante me da соn toda el ala en el cuello, y cuando estaba por fin recuperándome pasa el trasatlántico y me golpea de lleno соn la quilla en el esternón.
- Usted perdone mi incredulidad, pero lo de la bicicleta lo creo, lo del camión puede ser, pero lo del avión y el trasatlántico, ya me parece un poco exagerado.
-¿ Exagerado? ¡Mire, si no paraban el carrusel a tiempo muero aplastado por la vаса, el caballo y la nave espacial!
Son las 3 de la mañana. La esposa es despertada por los sollozos del marido.
Preocupada, pregunta:
-¿ Qué sucede?
Él, соn mucha dificultad para hablar, por el llanto, dice:
-¿ Recuerdas 10 años atrás cuando éramos novios y resultaste embarazada teniendo sólo 15 años?
- Sí,- responde la esposa, ¡cómo olvidarlo!
-¿ También recuerdas cuando tu padre me dio el ultimátum, diciéndome "O te casas соn mi hija, o vas a la cárcel"
- Sí, claro que lo recuerdo perfectamente.
-¡ Imagínate mi suerte! De haber escogido ir a la cárcel, hoy, precisamente hoy, ¡Se hubiera vencido mi condena!