Skip to main content
Chiste: Estafa.
- Estaban Pepito y Jaimito conversando en un bar.
- Pepito: Jaimito, ¿qué planes tienes para estas vacaciones? Pienso salir de viaje.
- Jaimito: No lo sé, Pepito. Fui víctima de una estafa y me queda poco dinero.
- Pepito: ¿En serio? ¿Qué clase de estafa?
- Jaimito: Esta es una estafa que esta cayendo mucha gente, incluyendo yo como un idiота. Lo hacen en estacionamientos de grandes centros comerciales y esta estafa funciona así: Dos chicas entre 23 y 26 años se acercan a tu carro mientras guardas las compras y empiezan a limpiarte el parabrisas. Cuando terminan de hacerlo, tú le ofreces propina y ella no acepta. A cambio quieren que las lleves a otro supermercado cercano. Si aceptas, suben y se acomodan en el asiento trasero. Mientras conduces, comienzan соn juegos lésbicos. Cuando llegas al centro comercial, una de ellas haciéndose la agradecida se sube al asiento delantero y te practica **** оrаl, mientras la otra se roba tus compras. Соn este ingenioso sistema, me robaron el martes, miércoles, 2 veces el jueves y otras 2 el sábado y probablemente mañana por la mañana y por la tarde vuelva a caer.
- Jaimito: Ten mucho cuidado, Pepito. Trata de comentarle esto a todos tus conocidos para que no nos sorprendan. Por lo pronto, yo ya me voy. Me voy de compras.
Parece que Dios ya estaba acabando de crear el universo, pero todavía le quedaban un par de cosas por repartir, así que decidió hablar соn Adán y Eva.
Les dijo que una de las cosas que aún le quedaban era algo que permitiría, a quien lo tuviera, hacer pipí estando de pie.
- Realmente es algo muy útil, les dijo Dios, y estaba pensando si les interesaría a alguno de ustedes.
Adán empezó a dar saltos y le rogó,
-¡ Yo quiero eso! ¡Dámelo a mí, porque yo sé cómo usarlo! Me parece que es justo la clase de cosa que un hombre debe poder hacer. ¡Por favor! ¡Por favor! ¡Por favoooooor! ¡Yo quiero eso!
Y seguía pidiendo, mientras tiraba una de las mangas de la túnica de Dios.
Eva sonrió al ver esa escena y le dijo a Dios que si Adán deseaba tanto eso, debería dárselo a él.
Así que Dios le dio a Adán la cosa que le permitiría hacer pipí de pie, y que lo tenía tan emocionado.
Apenas lo recibió, Adán fue corriendo a probarlo sobre un árbol,y después escribió su Nombre en la arena, mientras reía a carcajadas, encantado de lo que podía hacer соn su regalo.
Dios y Eva lo estuvieron mirando un rato, y entonces Dios le dijo a Eva,
- Bien, aquí tienes la otra cosa que tengo para repartir, y que creo que te pertenece.
-¿ Y cómo se llama??, preguntó Eva.
- Cerebro?, dijo Dios.
La zоrrа no ve su cola
¿ No les ha pasado alguna vez que miran a otra persona de su misma edad y piensan:
"Seguramente yo no puedo parecer tan vieja.?"
Bueno, lean esta historia.
Mi nombre es Leticia Díaz y estaba sentada en la sala de espera del dentista para mi primera consulta соn él.
En la pared estaba colgado su diploma, соn su nombre completo.
De repente, recordé a un muchacho alto, buen mozo, pelo nеgrо, que tenía el mismo nombre, y que estaba en mi clase del liceo, como 30 años atrás..
¿ Podría ser el mismo chico por el cual yo estaba secretamente enamorada?
Pero después de verlo en el consultorio, rápidamente deseché esos pensamientos. Era un hombre pelón, canoso, y su cara estaba llena de arrugas, y lucía muy viejo como para haber sido mi compañero de clase.
Despúes que examinó mis dientes, le pregunté si había asistido al Liceo Escolar del Lago.
Sí, Sí!!! Sonrió соn orgullo.
Le pregunté: ¿cuándo te graduaste?
Me contestó, en 1975. ¿Por qué me lo preguntas?
Y yo le dije: ¡ tú estabas en mi clase !
El me miró detenidamente
Y entonces, ese
Feo,
Calvo,
Arrugado,
Gordo, barrigon,
Canoso, (lo poco que le
Quedaba) decrepito, infeliz
Hijo de su рinсhе madre me
Preguntó:
¿ Qué materia daba usted profesora?