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Habían cinco tortugas que se fueron a un picnic, cuando iban a empezar a comer, notan que no habían traido el abridor de latas y sólo tenían latas de conserva, entonces una de ellas dice:
Bueno, hagamos un trato, yo iré por el abridor, pero me prometen que no van a tocar nada hasta que yo regresé, ¿Entendido?
Sí, dicen las tortugas.
Pasa un año, dos años, tres, cuatro, diez años, etc, y nada que se aparece la tortuga.
Una de ellas dice:
Yo ya no aguantó más el hambre, empecemos a ver cómo abrimos las latas.
Y cuando empiezan a comer, la tortuga que estaba detrás de un árbol sale y dice:
¡ Yo sabía, yo sabía que no me iban a esperar!
Una mujer cansada e indignada de escuchar discusiones entre su marido y su mamá, le dice al marido:
- Por favor nеgrо, hacéme un favor, andá a la casa de mi mamá y hablále bien, intenta acercarte, sólo Dios sabe cuánto tiempo más la tengamos соn nosotros.
El marido le responde:
- Está bien, gorda, lo voy a hacer, pero que conste que lo hago por vos.
Llega a la casa de su suegra, golpea y ahí se encuentran, el hombre amablemente le dice:
- Hola suegrita, ¿cómo anda?, ya la estábamos extrañando.
La suegra sorprendida lo mira y le dice:
- Bien acá ando, intentando descansar.
Y el hombre pregunta:
- Mire suegrita, ¿usted cree en la vida después de la muerte?
- Sí, responde la suegra.
- Bueno si usted se muriera, Dios no lo permita, ¿en qué animal le gustaría reencarnarse?
- Mmmmmmmmm, me gustaría en una víbora, le responde la suegra.
Y el hombre dice:
- ¡Noooo! ¡Pero tiene que ser algo que nunca haya sido!