Un vendedor de loros tenía a la venta un loro grande, uno mediano y otro lorito chico, rasca, poca cosa, una porquería de loro. Una persona se interesa en comprar uno de los loros.
¿ Cuánto vale el loro grande, el más bonito?
Este loro vale 500 dólares.
¿ Pero, por qué tan caro?
Es que es muy educado, le habla inglés y francés de corrido y hasta entiende el alemán y el japonés.
Increíble, de verdad, pero bueno, entonces dígame, ¿Cuánto vale el mediano que luce bastante bien?
Este vale 5.000 dólares porque además de hablar cinco idiomas, conoce de historia universal, geografía e investigaciones espaciales.
Verdaderamente increíble. No me queda más que preguntarle por el precio del lorito más chico, tan feo e insignificante.
Este es el loro más caro de todos, sólo lo vendo en 50.000 dólares.
Pero no puede ser, ¿Por qué? ¿Sabe mucho?
Mire, la verdad que no estoy seguro, pero los otros dos le dicen jefe.
Esto era un tipo ingenioso que se fue a cortar el pelo, y el peluquero resultó ser un charlatán de cuidado. Así hablando el tipo le contó:
- Estoy pensando en ir de viaje a Roma.
-¿ A Roma? Allí apestan los spaguetti, anda que no hay sitios donde ir. ¿Соn qué compañía?
- AirItalia -Esa es malísima, mal servicio. ¿Qué hotel?
- Se llama Hotel Internacional Marriot -Menudos timadores, vaya ojo. ¿Y a qué vas?
- Si hay suerte a ver si podemos ver al Papa.
- Jaja, pero eso es imposible. En cualquier caso, suerte. Al mes siguiente volvió el tipo cortar el pelo y le contó:
- Pues mira, el viaje bien, la compañía se equivocó y nos puso en primera clase, el hotel quedó divino tras las recientes reformas y no te lo pierdas, por puro azar pudimos ver al papa e incluso nos habló. El peluquero todo impresionado preguntó:
-¿ Y qué te dijo?
- El Papa me susurró al oído: ¿dónde мiеrdа de cortaste el pelo?