Un diputado se encontraba en su lujosa oficina, соn los pies sobre su enorme escritorio, fumando un puro, y mientras observaba las volutas de humo, le asalto una terrible duda:
"Hacer el amor соn su secretaria es TRABAJO O PLACER"
Inmediatamente llamó a su secretario personal quien se encontraba chateando en una página роrnо. El secretario acude al llamado del diputado y este le dice:
- Quiero que me averigüe inmediatamente si "hacer el amor соn mi secretaria es TRABAJO O PLACER"
El secretario va donde la recepcionista y le ordena que investigue rápidamente si cuando el diputado "hace el amor соn la secretaria es TRABAJO O PLACER".
La recepcionista que estaba chateando соn sus amigas obedece de la mala gana y llama al conductor y le repite la orden que acaba de recibir:
- Investigue rápidamente si cuando el diputado "hace el amor соn la secretaria es TRABAJO O PLACER".
El conductor que estaba mirando una revista Play Boy, se va al sótano donde está el empleado del archivo y le dice:
- Investigue rápidamente si cuando el diputado "hace el amor соn la secretaria es TRABAJO O PLACER".
El pobre hombre del archivo se asoma por entre unos enormes arrumes de papeles y contesta:
-¡ Es placer!
El conductor sorprendido por la respuesta tan inmediata, intrigado pregunta:
-¿ Como es que has llegado tan pronto a esa conclusión?
- Sencillo: si eso fuera trabajo, ¡YO TENDRÍA QUE FORNICARMELA ENTRE ESTOS PAPELES...!
Había un hombre que trabajaba en al oficina de correos, cuyo trabajo era procesar las cartas que traían la dirección ilegible.
Un día, llego a sus manos una carta que traía escritura temblorosa y que iba dirigida a Dios, pero no tenia dirección alguna.
Como esa carta no iba a ir a ningún lado, decidió abrirla para ver de qué se trataba:
"Querido Dios: Soy una viuda de 84 años, que vive de una pequeña pensión. Ayer, alguien robó mi bolsa que tenía 1,000 pesos, era lo que me quedaba de la quincena y ahora voy a tener que esperar hasta mi próximo cheque, no sé que hacer.
El próximo domingo es Navidad y había invitado a dos amigas mías a cenar, pero sin dinero, no tendré qué ofrecerles, no tengo ni comida para mí, no tengo familia y eres todo lo que tengo, mi única esperanza.
¿ Me podrías ayudar? Por Favor.
Sinceramente Maria.
Fue tal el impacto que la carta causó al empleado postal, que este decidió mostrarla a sus compañeros de trabajo, todos quedaron acongojados y hicieron una colecta... comenzaron a buscar en sus bolsillos y carteras, al final de la tarde habían hecho un cooperación de 880,00 pesos, los cuales guardaron en un sobre y se lo mandaron a la dirección del remitente de Maria .
Esa tarde, todos los empleados que cooperaron, sintieron un rico calorcito en el ambiente y una sensación de satisfacción que tal vez no experimentaban hace mucho tiempo, al saber lo que habían hecho por Maria y sus amigas.
Llegó la Navidad y se fue. Algunos días después de la Navidad, llegó a la oficina de correos otra carta de María, la cual reconocieron inmediatamente por la escritura y porque iba dirigida a Dios. La abrieron y todos соn curiosidad escucharon lo que decía:
"Querido Dios: Соn lagrimas en mis ojos y соn todo el agradecimiento de mi corazón te escribo estas líneas para decirte que hemos pasado, mis amigas y yo, una de las mejores Navidades de la vida, y todo por tu maravilloso regalo, debes saber que siempre hemos sido fieles a tu mandato y hemos seguido todos tus mandamientos, tal vez esa sea la razón de tu benevolencia соn nosotras y en especial conmigo.
Gracias Dios, por cierto, faltaban 120 pesos, nada importante, seguramente se los afanaron esos hdp del correo."