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Van dos amigos por la carretera después de una noche de fiesta, hasta el сulо de cubatas, y se encuentran соn un control policial. Le dice un amigo al otro:
- Corre, mete 50 € entre la documentación...
El amigo así lo hace y les dice el policía:
- Documentación, por favor.
La coge, ve el billete, mira a un lado y a otro, se queda соn el billete y les dice:
- Que pasen una buena noche, señores.
Siguen conduciendo aliviados y contentos por haberse librado de una buena multa y la retirada de los puntos. A los cien metros de distancia, un nuevo control.
- Jоdеr, vaya mala suerte que tenemos esta noche. Corre, mete otros 50 € a ver si nos libramos también de este.
Se repite la jugada y el policía se queda соn los 50 €.
Los dos amigos se felicitan por su ingenio, pero a los cien metros, de nuevo, otro conetrol policial.
- Jоdеr.... va, mete otros 50 €... sí que nos va a salir cara la borrachera....
Pero al llegar al control, el policia se acerca a la ventanilla y les dice:
- Por 100 € más, os digo como se sale de la rotonda...
Una pareja de octogenarios le dice ella a él…
- Mariano, ya que vamos a hacer 60 años de casados, ¿por qué no vamos a nuestro pueblecito a celebrarlo y recordar viejos tiempos?
Mariano asiente соn la cabeza y se van a su pueblo.
Estando ya en el pueblo, se sientan los dos en unas sillas en la puerta del bar junto al policía municipal del pueblo, y ella le dice..
- ¿Te acuerdas Mariano de ese prado que tenemos enfrente?
- Ya lo creo.
- ¿Y te acuerdas de los polvos que echábamos contra aquella valla?
- Ya lo creo que me acuerdo
El policía municipal que estaba escuchando la conversación alucinaba.
Y continúa la conversación…
- ¿Y qué te parece Mariano si repetimos uno de aquellos polvos de antaño?
- Me parece genial -- dice Mariano
Mientras el policía municipal alucina todavía más, la pareja de ancianos bajan por el prado hasta la valla.
Mariano, sin pensárselo dos veces, le arranca la ropa a Genara, la empuja contra la valla соn fuerza y empieza a follársela соn todo empuje. Los arrebatos cada vez son más fuertes y los jadeos se oían hasta el pueblo de al lado.
Mariano terminó de arrancarle a Gernara toda la ropa, mientras seguía follando соn una violencia exagerada y Genara gritaba, saltaba y brincaba y Mariano saltando, empujando y gritando.
El policía no podía creer lo que estaba viendo.
Mientras la pareja cada vez gritaba más y más, saltaban y jadeaban como animales, hasta que por fín, pasada hоrа y media cayeron los dos ancianos al suelo extasiados
El policía salió corriendo en su busca y al llegar a ellos les exclamó…
- Hay qué ver, pero que vigorosos son ustedes, como para haberles visto de jóvenes echando un polvo!!!
- Es que de jóvenes la valla no estaba electrificada.