Un granjero demandó a una empresa de buses por las lesiones que sufrió en un accidente. En el juicio, el abogado de la empresa le pregunta:
¿ Acaso no le dijo usted 'estoy muy bien' al policía que lo auxilió?
Déjeme explicarle lo que pasó, yo llevaba a mi yegua en el platón de la camioneta...
¡ No le pedí detalles, limítese a responder la pregunta! ¿Le dijo usted, sí o no, que estaba muy bien al policía que le ayudó?
Como le venía diciendo, llevaba a mi yegua en el platón de la camioneta y de pronto apareció un bus de su empresa...
¡ Señor juez, estoy tratando de demostrar que esta persona le dijo que estaba muy bien a un policía, inmediatamente después del accidente!, ahora después de varias semanas, él demanda a mi cliente y eso se llama fraude. ¡Por favor, dígale que responda la pregunta!
El juez le explica al abogado que está interesado en escuchar la historia del granjero y le pide a éste que continúe.
Pues yo llevaba a mi yegua en el platón de la camioneta y de pronto, en un cruce, me topé соn un bus que se comió la señal de pare y me estrelló de lado. Yo quedé paralizado por el golpe y la impresión, pero escuchaba que mi yegua gemía como loca, presa del dolor. Unos minutos después, llegó la patrulla de policía y un agente se bajó alarmado por los gemidos de mi yegua. El policía la examinó y finalmente sacó su arma y le pegó un tiro en medio de los ojos. Luego, vino hasta mí y me dijo, "su yegua estaba muy mal y tuve que pegarle un tiro para que no sufriera", ¿Usted cómo se siente?
Dos comadres se encuentran en el mercado y le dice una a la otra: Ay, comadre no sé que hacer соn mi hijo, es muy, pero muy тоnто, yo creo que es el más тоnто de los niños.
A lo que la comadre responde: No, no, no, mi hijo debe ser más тоnто, seguro le gana al suyo.
No, no, no, echa un vistazo a mi hijo... en eso la primera comadre llama a Pablito su hijo y le dice: Mira Pablito, ve a la casa y me buscas a ver si estoy. El niño partió, en el momento la segunda comadre le dice: Ay, eso no es nada mire esto: En eso llama a su hijo Rodriguito, y le dice: Mira Rodriguito, toma $10.00 y ve a comprar una televisión a color, y se va. Luego, en el camino se encuentran los niños y le dice uno al otro. Híjole mano, mi mamá es re-tonta muy pero muy tonta. A lo que el otro responde: No mano, mi mamá seguro que es mucho más tonta que la tuya. No puede ser. Oye esto, me mandó a la casa a ver si estaba y ni siquiera me dio las llaves para entrar. Y el otro le contesta: Pues eso no es nada, la mía me dio $10.00 para comprar una televisión a color, y no me dijo de que color la quería.
Estos eran dos excelentes estudiantes en su segundo año de universidad, que debían tomar un examen final el lunes de la próxima semana. Se enteran que, justo ese fin de semana, habría una gran fiesta en una universidad exclusiva de señoritas en otra ciudad. Como están tan confiados de que pasarían el examen, deciden salir el viernes en la noche, llegar a la fiesta el sábado y regresar el domingo en la mañana соn suficiente tiempo para estudiar toda la noche del domingo y tomar el examen el lunes. La fiesta estuvo tan buena que no fue hasta tarde el domingo que salieron de regreso, llegando el lunes en la mañana directamente a su salón de examen. Hablan соn el profesor, le narran lo sucedido pero le indican que salieron de regreso el domingo por la mañana y se les había pinchado un neumático al auto, que el de repuesto estaba también pinchado, por lo tanto tuvieron que esperar mucho tiempo para resolver su problema. Le piden si es posible tomar el examen el próximo día a lo cual accede el profesor.
Después de estudiar toda la noche, se presentan la próxima mañana donde su profesor. Este les entrega dos pliegos de papel a cada uno pero los envía a salones diferentes.
En la primera página había una pregunta que valía 5 puntos la cual fue contestada rápidamente. Al pasar a la próxima página se encontraron соn la siguiente pregunta para la cual no estaban preparados:
Por 95 puntos, ¿Cuál de los dos neumáticos?