Últimos chistes divertidos

Sensaciones universales ante un examen.
Llegada (demasiado temprano) al lugar del examen.
Repaso compulsivo y totalmente infructuoso de los apuntes.
Fase de cachondeo nervioso pre-examen.
Entrada atemorizada al aula donde va a perpetrarse el examen.
Reparto de las hojas para el examen ("¡¿Cinco hojas?!" dicen algunos).
Reparto de las hojas de preguntas ("En algo tan pequeño no pueden caber muchas preguntas" dicen algunos infelices).
Vuelta de la hoja y descubrimiento de que usan un tamaño de letra 5 o más pequeño.
Carcajada histérica.
Resoplidos varios y llevadas de manos a la cabeza automáticas.
Descubrimiento de que соn lo (poco) que se recuerda no se pueden contestar ni a la mitad de las cuestiones.
Intentos vanos de copia (соn el subsiguiente descubrimiento de que el de al lado tiene menos idea que vos).
Fase de derrumbamiento, desesperación, impotencia y espera (ya que queda mal entregar el examen tras sólo diez minutos).
Entrega del examen y huida del lugar del crimen.
Fase de cachondeo nervioso post-examen.
Fase de exclamación de palabras soeces y de índole sеxuаl ("Me rompieron el ","me remataron", etc).
Comparación de resultados (comprobando que no hay dos personas соn las mismas respuestas, o mucho peor: todos coinciden menos vos. Típico).
Fase de consulta compulsiva de los apuntes (cuyo único resultado es empeorar el estado de ánimo del consultante).
Fase de declaración de principios:
"Ya no voy más a... (Cálculo, Física, Algebra...)".
Fase de negación ("¿Examen? ¿Qué examen? Yo no he hecho ningún examen").
Fase depresiva post-traumática y elaboración de planes para eliminarla:
"Necesito pegarle a alguien", "Necesito emborracharme".
Un chico chileno se va a la universidad en Estados Unidos, pero mas o menos a la mitad del semestre se le acaba el dinero que le dieron sus padres .
Se le ocurre entonces una idea brillante y llama a su padre :
Papi, no vas a creer las maravillas modernas de la educación en este sitio. Resulta que aquí en la Universidad de Berkeley tienen un programa para enseñar a hablar a los perros.
¿ Y cómo puedo hacer para que acepten a Tribilín, el реrrо de la casa?- pregunta su papá -
Solo envíamelo соn USD 3,000 y yo me encargo de matricularlo
Así es que el confiado padre envía al реrrо соn los USD3,000
Mas o menos a los 2/3 del semestre el muchacho se gasta la plata de nuevo y decide volver a llamar a su padre.
Bueno, y ¿ cómo le va a Tribilín ? - Le pregunta su padre -
Increíble, Papi. Ya habla hasta por los codos, pero ahora resulta que hay otro curso más avanzado para enseñar a los perros a leer.
¡ No jodas.......! ¿Y cómo hago para que entre a ese curso?
Sólo envíame USD 2,500, y lo matriculo en ese nuevo curso.
Así es que el ingenuo padre le envía el dinero.
Al final del curso el chico se da cuenta que el реrrо no sabe ni hablar, ni leer, ni un саrаjо, así es que le mete un tiro al реrrо.
Cuando llega a su casa al final del semestre el padre está esperándolo соn júbilo.
¿ Dónde está Tribi? Estoy deseoso de escucharlo hablar y leer. Ya tengo separada una revista de animales para que me la lea.
Papá, no me lo vas a creer. Ya lo tenía todo preparado para el viaje a Chile cuando lo veo acostado en el sofá, leyendo el New York Times, como todas las mañanas, cuando de pronto me dice:
¿ Bueno, y tu viejo sigue saliendo соn la pelirroja ésa que vive enfrente de la casa?
Y el padre le contesta:
Espero que le hayas metido un tiro a ese реrrо antes de que hable соn tu mamá....!!!!!!!
Claro, Papi ¡Eso fue exactamente lo que hice!
Muy bien......... Así se hace, hijo.