Skip to main content
Dos chavales se encuentran a la mañana siguiente de una buena borrachera, y le dice el uno al otro:
Oye Juan, tío, ¿Qué tal llegaste anoche a casa?
Calla, calla, que me enganché una, sólo sé que me he despertado en mi cama, pero no tengo ni idea de cómo pude llegar. Por cierto, ¿Qué tal llegaste tú?
Pues yo iba perfectamente, hasta que doblé una esquina, y un tío me pisó las manos.
Llega un borracho a una cantina y dice:
Mira nomás, cuánto mendigo vino, cuánto condenado vino, cuánto canijo vino...
Entonces, dice otro borracho:
Óigame desgraciado, yo no soy ningún mendigo, ni ningún condenado, y mucho menos un canijo.
Espéreme, todavía no he terminado, le dice el primer borracho.
Y cuánta desgraciada cerveza, y cuánto mendigo tequila, y cuánto canijo brandy...
En una fiesta había un par de borrachos que se quedaron dormidos, cuando se despierta uno de ellos ve que se encontraban en una esquina, en eso le dice a Juan:
Oye brother, sácame de una duda, ¿eso que está arriba es la luna o es el sol?
Que estás lосо Pablo, le contesta Juan, no ves que es la luna.
Nada de eso, es el sol, le contesta Juan.
Y seguían discutiendo, ya llevaban más de 35 minutos, y no sabían si era la luna o el sol. En eso, dice Juan:
Oye Pablo, por qué mejor no le preguntamos a ese pana que viene allá, se le ve que está bien centrado, él nos va a ayudar.
Sí, mejor le preguntamos, le contesta Pablo.
En eso se acercan al tipo y Juan le dice:
Disculpa mi brother, lo que pasa es aquí tenemos un problema, mi panita y yo, mire usted, él me dice que eso que está arriba es la luna, y yo le digo que es el sol, nos podría decir qué es en realidad.
En eso le contesta el tipo, la verdad que no sé brother, es que YO NO SOY DE ESTE BARRIO.