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Chistes de profesiones y trabajos
Un contador público, cansado de la vida de la ciudad, se muda al campo y decide dedicarse a criar pollos. Se dirige a la tienda del pueblo rural cerca de donde ahora vive.
- Me da una orden de 100 pollitos, el dice al comerciante.
Este le despacha la orden.
Una semana después, el contador regresa.
- Me da otra orden de 200 pollitos.
El comerciante le vuelve a despachar la orden, pero a la semana siguiente regresa.
- Hoy quiero una orden de 500 pollitos.
- ¡Guau!, dice el dueño de la tienda, a usted le tiene que estar yendo muy bien.
- No, suspira el contador, no se me dan, o los estoy sembrando muy profundo o muy separados.
En prisión Ud. pasa la mayor parte del tiempo en una celda de 2 x 2,50 m.
En el trabajo Ud. pasa la mayor parte del tiempo en un cubículo de 1,50 x 2 m.
En prisión Ud. tiene tres comidas diarias.
En el trabajo solo tiene una pausa para una y encima debe pagar por ella.
En prisión acortan su condena por buen comportamiento.
En el trabajo recompensan su buen comportamiento соn más trabajo.
En prisión, los guardias abren y cierran todas las puertas por Ud.
En el trabajo debe portar una tarjeta de seguridad y encima abrir y cerrar las puertas Ud. mismo.
En prisión puede ver televisión y jugar algunos juegos.
En el trabajo lo despiden por mirar televisión o jugar.
En prisión le ponen cadenas cuando necesitan llevarlo a algún lado.
En el trabajo le ponen cadenas.
En prisión, dentro de su celda, Ud. tiene su propio inodoro.
En el trabajo debe compartir el baño y suele tener que esperar su turno.
En prisión puede ser visitado por su familia y amigos.
En el trabajo ni siquiera puede telefonear a su familia.
En prisión no paga la luz, ni el agua, ni el gas y no necesita trabajar.
En el trabajo Ud. paga la luz, el agua y el gas соn su sueldo, pero eso después de que le descontaron los impuestos para mantener las cárceles.
En prisión, probablemente tenga un guardia sádico.
En el trabajo, siempre tendrá un jefe.
Un hombre ya maduro contrató una secretaria. Era una mujer joven, ingeniosa, gentil y, sobre todo, muy hermosa.
Un día, mientras tomaba dictado, notó que su jefe tenía la bragueta abierta.
Terminó el dictado y se dispuso a salir de la oficina cuando, antes de cerrar la puerta, dijo:
- Por cierto, señor, la puerta de su cuartel está abierta.
El hombre no entendió el comentario; no obstante, al poco rato se dio cuenta de que el cierre de sus pantalones estaba abajo.
Al hombre le hizo gracia la manera en la que su secretaria se había referido al pequeño incidente y decidió aprovechar la oportunidad para coquetear un poco, por lo que la llamó a su oficina:
- Dígame, señorita, cuando vio que la puerta de mi cuartel estaba abierta, ¿por casualidad no vio también a un soldado en posición de firme?
- ¡Oh, no, señor! Lo único que vi fue un veterano de guerra sin fuerzas echado entre dos viejas mochilas de campaña
Un matrimonio argentino viaja a Europa de vacaciones.
En la aduana de Alemania la esposa, que domina muy bien el idioma, mientras hace todos los trámites conversa en alemán соn la empleada de migración:
- Buenos días, señora ¿sus papeles?'
- Aquí los tiene
El esposo, al no entender nada, pregunta:
- Mi amor, ¿qué dijo?
- Me pidió los papeles -contesta la esposa tranquila.
Vuelve a preguntar la empleada;
- ¿Cual es el motivo de su visita?
- Venimos de vacaciones
El esposo nervioso vuelve a preguntar:
- Mi amor, ¿qué dijo?
- Me preguntó que a qué venimos a Alemania
Continúa la empleada alemana:
- ¿De dónde vienen, señora?
- De Buenos Aires, Argentina
Nuevamente insiste el marido muy nervioso:
- Mi amor, ¿qué dijo?
- Pregunta que de dónde venimos.
La empleada comenta entonces:
- ¡Oh, Buenos Airessss! Una vez estuve allí hace algunos años. Qué ciudad tan hermosa, la gente increíble, pero tuve la mala suerte de toparme соn un hombre que era insoportable, vago, sucio, machista, celoso, preguntón, desconfiado, no me dejaba en paz y además tuve el peor sеxо de mi vida.
- ¿Qué dijo, mi amor?
- ¡Que te conoce boludo, te conoce!
¿ Cómo se comportan un ingeniero, un físico y un matemático si hay un incendio en su casa?
- Al ingeniero le despierta el olor del humo, se levanta de la cama y observa el fuego en el pasillo. Vuelve a su habitación, coge la papelera, la llena de agua en el cuarto de baño, apaga el fuego tirándole el agua encima, y se vuelve a la cama. Problema resuelto.
- El físico también se despierta соn el olor del humo. Se levanta, observa el fuego, calcula su altura y la temperatura aproximada. Busca una boca de riego y averigua la presión соn la que sale el agua. Consigue una manguera, y, minimizando el gasto de energía, lanza un chorro соn la manguera, соn la menor cantidad posible de agua que consiga apagar el fuego. Apaga el fuego y se vuelve a la cama a dormir. Problema resuelto.
- El matemático huele el humo y deduce que pude haber un fuego en su casa. Sale al pasillo y comprueba que efectivamente se está quemando. Se queda pensativo unos instantes y comprueba que dispone de agua suficiente para apagarlo. Se va a la cama: sabe que el problema tiene solución.
Refieren las crónicas que en 1994 se celebró una competencia de remo entre Japón y la Argentina. Los remeros japoneses se destacaron desde el comienzo. Llegaron a la meta una hоrа antes que el equipo argentino.
De regreso en la Argentina, el Comité Ejecutivo se reunió para analizar las causas de tan desconcertante e imprevisto resultado. Las conclusiones fueron:
1) En el equipo japonés había un jefe de equipo y diez remeros.
2) En el equipo argentino había un remero y diez jefes de equipo.
La decisión pasó a la esfera de planificación estratégica, соn una reestructuración que calaría en lo más profundo de la delegación.
En 1995, producida la largada de la nueva competencia, el equipo japonés volvió a adelantarse desde el comienzo. Esta vez el equipo argentino arribó a la meta dos horas más tarde. El nuevo análisis del Comité Ejecutivo arrojó los siguientes resultados:
1) En el equipo japonés había un jefe de equipo y diez remeros.
2) En el equipo argentino, luego de los cambios introducidos por el Departamento de Planificación Estratégica, la composición era la siguiente:
- Un jefe de equipo.
- Dos asistentes del jefe de equipo.
- Siete jefes de sección.
- Un remero.
La conclusión del Comité fué unánime y lapidaria:
"El remero es un incompetente"
En 1996 se le presentó una nueva oportunidad al equipo argentino. El Departamento de Nuevas Tecnologías y Negocios había puesto en marcha un plan destinado a mejorar la productividad, introduciendo novedosas modificaciones en la organización que generarían, sin lugar a dudas, incrementos substanciales de efectividad, eficiencia y eficacia.
Serían la llave del éxito, el broche de oro de un trabajo que humillaría al mismísimo Peter Drucker.
El resultado fué catastrófico.
El equipo argentino llegó tres horas más tarde que el japonés.
Las conclusiones revelaron datos escalofriantes:
1) Para desconcertar, el equipo japonés optó por la alineación tradicional: un jefe de equipo y 10 remeros.
2) El equipo argentino utilizó una novedosa formación vanguardista, integrada por:
- Un jefe de equipo.
- Dos auditores de calidad total.
- Un asesor de empowerment.
- Un supervisor de downsizing.
- Un analista de procedimientos.
- Un tecnólogo.
- Un contador.
- Un jefe de sección.
- Un apuntador de tiempos.
- Un remero
Luego de varios días de agotadoras reuniones y profundo análisis, el Comité decidió castigar al remero quitándole "todos los bonos e incentivos por el fracaso alcanzado".
En la reunión de cierre, el Comité junto соn los accionistas representativos, concluyeron:
"Recurriremos a la contratación de un nuevo remero, pero a través de un contrato de outsourcing, соn el objeto de no tener que lidiar соn el sindicato y de no estar atado a convenios laborales anquilosados, que sin duda degradan la eficiencia y productividad de los recursos."
De la anterior historia se desprenden cuatro moralejas:
1) No hay justicia en los juegos olímpicos.
2) Existen japoneses соn mucha suerte.
3) Los argentinos no pasaban por un buen momento.
4) El remero era reactivo en lugar de ser proactivo. Era vago y no se apegó a la misión, visión, objetivos, estrategias y tácticas del sistema y por si fuera poco no supo trabajar en equipo.