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Un chico y una chica se encuentran en un bar.
Se llevan tan bien que deciden ir a un lugar más privado, al apartamento de ella.
Un par de copas más tarde, el chico se quita la camisa y luego va y se lava las manos.
A continuación, se quita el pantalón y se lava las manos otra vez.
La chica que lo mira соn atención le dice:
- Tú has de ser un dentista.
El hombre, sorprendido, dice:
- Sí ... ¿cómo te has dado cuenta de eso?
- Muy fácil, respondió ella, de las veces que te lavas las manos.
Una cosa llevó a otra y hacen el amor.
Después de que han terminado la chica le dice:
- Estoy segura que has de ser un buen dentista.
El chico, ahora соn un ego impulsado le dice:
- Claro, yo soy un buen dentista, ¿Cómo te diste cuenta de eso?
- Es que no sentí nada! le responde.
Xiang Li llama una mañana al trabajo:
- Yo no puede tlabajá hoy, estoy mu malito, duele la cabeza, duele el estómago, fieble? Yo no tlabajo hoy, señol.
El jefe le responde:
- Mira, Xiang, hoy te necesito aquí. Yo, cuando me encuentro mal, lo que hago es que le pido sеxо a mi mujer. Eso me mejora mucho, y así voy al trabajo соn mejor cuerpo. Prueba a hacer eso, ¿vale?
Al cabo de dos horas, vuelve a llamar Xiang Li:
- Señol, yo hace lo que usted me lecomienda, y siente mucho mejol, mucho mejol. Yo llego plonto a tlabajá? Usted tiene bonita casa.
Unos recién casados llegan a su luna de miel, y la esposa muerta de miedo le dice al marido:
- Mi amor, yo no sé nada de esto... perdóname pero vas a tener que enseñarme.
- No te preocupes -dice el hombre frotándose las manos. Lo haremos como si fuera un juego...
- Bueno, ¿cómo se llama juego?
- El juego se llama "EL REO Y LA PRISIÓN". Tus partes íntimas serán "la prisión" y lo mío será "el reo". El juego consiste en meter al reo en la prisión y no permitir que se salga...
La pareja empieza el juego, y juegan hasta quedar exhaustos. El hombre se tiende en la cama, pero la chica se le abalanza encima diciéndole:
- Amor, ¡el reo se fugó de la prisión!
El hombre encantando соn la reacción de la chica, conduce de nuevo al reo "tras las rejas". Cuando terminan, el hombre trata de tomar un merecido descanso cuando la muchacha exclama:
- Mi amor, ¡se ha fugado de nuevo!
El hombre ya casi sin fuerzas, toma al reo por el cuello y lo conduce de nuevo. Pero una vez más al terminar la chica dice:
- Mi amor... ese prisionero es un bribón, se salió otra vez...
- ¡Саrаjо, no más! ¡El reo no tení cadena perpétua!