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Un hombre estaba jugando golf, cuando de repente se sintió perdido.
Vio delante de él a una mujer jugando y fue a su encuentro.
- Buen día ¿Podría ayudarme? No sé en qué número de hoyo estoy.
- Usted está un hoyo detrás mío. Yo estoy en el 7, usted está en el 6.
El hombre le agradeció y continuó jugando.
Un par de horas más tarde, se sintió nuevamente perdido.
Vio a la misma mujer y fue hacia ella соn algo de vergüenza.
- Perdón por molestarla otra vez. Me perdí nuevamente. ¿Podría decirme en qué hoyo estoy ahora?
- Usted está un hoyo detrás mío. Yo estoy en el 14, usted en el 13.
Nuevamente le agradeció el gesto y continuó jugando.
Cuando finalizó, vio a la mujer en el bar del club.
Fue hacia ella y le preguntó si podría invitarla a tomar un trago, en agradecimiento por haberlo ayudado.
Ella aceptó y comenzaron a charlar animadamente hasta que él le preguntó a que se dedicaba.
- Estoy en ventas.
-¿ No bromee, en serio?, yo también ¿Qué vende? le preguntó el hombre.
Ella se sintió un tanto avergonzada de contarle, y después de que él le insistiera, se dispuso a decírselo si le prometía no reírse.
Él prometió no hacerlo.
- Vendo tampones.
Él inmediatamente soltó una gran carcajada y entonces ella enojada le dijo:
- Me prometió que no se reiría...
-¿ Cómo no hacerlo? ...
"Yo vendo papel higienico" ¡sigo estando un hoyo detras suyo
Eran dos amigos que les encantaba jugar al fútbol, a lo que dedicaban la mayor parte de sus ratos libres.
Y le dice uno a otro:
- Pepe, que vamos a hacer si cuando nos muramos, resulta que en el cielo no hay fútbol.
- No lo se, seria algo terrible.
Se muere uno de ellos, y el que queda sigue соn el fútbol.
Y un día que esta en casa, oye una voz.
- Pepe, soy Juan.
- ¿Juan, eres tu?
- Sí, estoy en el cielo, y tengo dos noticias que darte, una buena y otra mala.
- ¿Cual es la buena?
- Que en el cielo si juegan al fútbol, y además muy bien.
- Estupendo, que maravilla. ¿Y cual es la mala?
- Que el domingo próximo tienes partido.
La única razón por la que empezaría a trotar es porque así volvería a escuchar una respiración jadeante.
El año pasado me inscribí en un gimnasio, por casi $400 x mes y todavía no he perdido ni un kilo. Aparentemente, además hay que asistir..
Tengo que hacer ejercicio muy temprano por la mañana, antes de que mi cerebro se dé cuenta de lo que estoy haciendo.
No hago ningún ejercicio. Si Dios hubiera querido que nos tocáramos la рunта de los pies, los habría puesto más arriba.
Me gustan las caminatas largas, especialmente cuando las hacen algunas personas que me molestan.
La ventaja de hacer ejercicio todos los días, es que te mueres en un excelente estado de salud.
Finalmente, se ha documentado hasta el hartazgo que por cada kilómetro que trotas, añades un minuto a tu vida.
Esto te permite que, cuando cumplas los 85 años, tengas derecho a cinco meses de vida adicionales. ... en un geriátrico, a $10,000 por mes.