Últimos chistes divertidos

Algunas veces es un error juzgar el valor de una actividad simplemente por el tiempo que se toma realizarla...
Un buen ejemplo
El caso del ingeniero que fue llamado a arreglar un ordenador extremadamente complejo.... enorme y base de otros ordenadores, un ordenador que valía 12 millones de euros.
Sentado frente a la pantalla, oprimió el ingeniero unas cuantas teclas, asintió соn la cabeza, murmuró algo para sí mismo y apagó el aparato.
Procedió a sacar un pequeño destornillador de su bolsillo y dio vuelta y media a un minúsculo tornillo.
Entonces encendió de nuevo el ordenador y comprobó que estaba trabajando perfectamente.
El presidente de la compañía se mostró encantado y se ofreció a pagar la cuenta en el acto.
"¿Cuánto le debo? "-preguntó.
"Son mil euros, si me hace el favor.
¿ Mil Euros? ¿Mil euros por unos momentos de trabajo? ¿Mil euros por apretar un simple tornillito?
¡ Ya sé que mi ordenador cuesta 12 millones de euros, pero mil euros es una cantidad disparatada!
La pagaré sólo si me manda una factura perfectamente detallada que la justifique."
El ingeniero asintió соn la cabeza y se fue.
A la mañana siguiente, el presidente recibió la factura, la leyó соn cuidado, sacudió la cabeza procedió a pagarla en el acto, sin chistar. “la factura decía”
Detalle de servicios prestados
Apretar un tornillo........... .... .... .... .... ... 1 euro
Saber qué tornillo apretar.................... 999 euros
Carta de la abuela
Recordado Carlitos:
En días pasados experimenté una señal religiosa incomparable, que quiero compartir contigo.
Todo empezó cuando fui la Librería de mi iglesia y allí compré un cartelito para el coche que decía:
"Si amas a dios, toca la bocina".
Decidí pegarlo en el vidrio trasero de mi carro, y al salir conduciendo, llegué a un cruce de dos avenidas que estaba muy complicado y congestionado, соn muchos carros..
La temperatura exterior era por lo menos de 40 grados y además era la hоrа de salida de las oficinas. Allí me quedé parada, porque la luz del semáforo estaba en rojo. Me puse a pensar profundamente en el Señor, y no me di cuenta que la luz se había puesto verde, pero descubrí que son muchos los aman al Señor, porque todos los estaban detrás mio, al ver el cartelito, comenzaron a sonar las bocinas. La persona que estaba justo detrás de mi coche era, sin duda, la más religiosa, ya que tocaba la bocina sin parar y me gritaba:
"¡Dale, por el amor de Dios!
Todos hacían sonar la bocina. Yo sonreía feliz y los saludaba соn la mano a través de la ventanilla. Vi que un joven me saludaba de una manera muy particular, levantando sólo el dedo medio de la mano. Le pregunté a Ramón , tu primo, que estaba conmigo, qué significaba ese saludo, y me contestó que era un saludo Jamaiquino de buena suerte. Entonces yo saqué mi mano por la ventana y saludé a todos de la misma manera, enseñando el dedo del medio de la mano.
Tu primo Ramón no paraba de reír, supongo que por la bella y emocionante experiencia religiosa que estábamos viviendo, estoy segura que él estaba recibiendo la luz del Espíritu Santo, y que se le había otorgado el don del Gozo.
Dos hombres de un carro cercano, se bajaron y comenzaron a caminar hacia mi coche, creo que para rezar conmigo o para preguntarme a qué iglesia voy. Pero en ese momento pude notar que la luz del semáforo estaba verde.
Entonces saludé a todos mis hermanos y hermanas соn el saludo Jamaiquino y pasé el cruce. Luego de pasar, noté que el único coche que lo había hecho era el mío, ya que la luz volvió a ponerse en rojo. Me sentí triste de dejarlos allí, después de todo el amor que habíamos compartido.
Entonces, paré el coche, me bajé, los saludé a todos соn el saludo Jamaiquino por última vez y me fui. Ruego a Dios por todos esos buenos hombres y mujeres que estaban en ese hermoso momento. ¡Fue una experiencia maravillosa!