Últimos chistes divertidos

Una monja va al médico соn un ataque de hipo que ya le dura un mes.
- Doctor, tengo un ataque de hipo desde hace un mes que no me deja vivir. No duermo, no como, ya me duele el cuerpo de tanto movimiento compulsivo involuntario.
- Tiéndase en la camilla, hermana, que la voy a examinar - dice el médico.
- La examina y le dice:
- Hermana, está usted embarazada. La monja se levanta y sale corriendo de la consulta соn cara de pánico. Una hоrа después el médico recibe una llamada de la madre superiora del convento:
- Pero Doctor, ¿qué le ha dicho a la hermana María?.
- Verá madre superiora, como tenía un fuerte ataque de hipo, le di un susto para que se le quitara y supongo que ya se le habrá quitado, ¿no?.
- Sí, a la hermana María se le ha quitado el hipo, pero el cura se ha tirado del campanario.
Un marinero y un pirata se encuentran en un bar y se empiezan a contar sus aventuras en los mares. El marinero nota que el pirata tiene una pierna de palo, un garfio en la mano y un parche en el ojo y le pregunta al pirata:
- ¿Y cómo terminaste соn esa pierna de palo?
El pirata le responde:
- Estábamos en medio de una tormenta y una ola me tiró al mar, caí entre un montón de tiburones. Mientras mis amigos me subían un tiburón me arrancó la pierna de un mordisco.
- !Uau! - replicó el marinero. - ¿Y qué te pasó en la mano, por qué tienes ese garfio?
- Pues.... estábamos abordando un barco enemigo y mientras luchábamos соn nuestras espadas contra los otros marineros, un enemigo me cortó la mano."
- ¡Increíble! - dijo el marinero -¿Y qué te paso en el ojo?"
- Una paloma que iba pasando y me cayó excremento en el ojo.
- ¿Perdiste el ojo por un excremento de paloma?
- Bueno... es que era mi primer día соn el garfio...