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Un grupo de amigos se pierden en la selva durante una expedición, y van a parar a una ciudad perdida habitada por mujeres: por las terribles "amazonas".
Los hombres son capturados por las mujeres y durante el primer día son alimentados соn los más exquisitos manjares, y además son tratados como reyes.
El segundo día son llevados a una aldea habitada por amazonas vírgenes en donde deben de copular соn ellas hasta el agotamiento total.
El tercer día, una vez cumplida su misión de macho reproductor, son llevados a la plaza de sacrificios en donde se les anuncia que podrán vivir en la ciudad pero como eunucos totales; es decir que se les extirparan completamente sus genitales, pero que esto se hará de acuerdo a la profesión que tenga cada una de ellos.
La gran amazona llama al primero y le pregunta:
-¿ Cual es tu profesión en la civilización?
- Yo soy médico cirujano...
- Bien, sus genitales serán extirpados соn un bisturí...
Mientras operaban al médico, uno de los hombres empezó a reírse de manera incontrolable. La gran amazona llama al segundo y le pregunta:
-¿ Cual es tu profesión en la civilización?
- Yo soy carpintero... ebanista.
- Bien, sus genitales serán extirpados соn un serrucho...
El tercer hombre continuaba riéndose a carcajadas cuando la gran amazona lo llama y le dice:
- Tú, ¿de qué te ríes? de todas maneras a ti te va ocurrir lo mismo que a tus compañeros.
- Precisamente de eso es que me río, de la forma como van a tener que acabar соn mis genitales...
- Para ya de reír y dime cual es profesión -Dijo enojada la gran amazona.
-¡ Es que yo soy "Degustador" y trabajo probando los productos en una fábrica de paletas y confites ...
Un anciano de 90 años llega al médico para su chequeo de rutina. El doctor le pregunta:
¿ Cómo se siente?
¡ Nunca estuve mejor!, mi novia tiene 18 años, ahora está embarazada y vamos a tener un hijo.
El doctor piensa por un momento y dice:
Permítame contarle una historia:
Un cazador que nunca se perdía la temporada de caza, salió un día tan apurado de su hogar, que se confundió tomando el paraguas en vez del rifle. Cuando llegó al bosque, se le apareció un gran oso, el cazador levantó el paraguas, le apuntó al oso y disparó. ¿A que no sabe qué pasó?....
No sé, responde el anciano.
Pues el oso cayó muerto frente a él.
¡ Imposible!, exclama el anciano, alguien más debe haber disparado.
¡ Pues claro hombre, a ese punto quería llegar!
La señora Filomena, habla соn su abuela соn respecto a su cumpleaños numero 85.
- Abuela, ¿que quieres para tu cumpleaños...?
- Ah si, mi cumpleaños... Quiero celebrar solo соn las "chicas", pero quisiera que me organices todo para atenderlas muy bien.
- Claro abuela yo te organizo todo para que no tengas dificultades -dice Filomena.
- Para que no tenga dificultades ¿соn qué? -responde la abuela levantando la cabeza.
- Para que no tengas problemas para atender a las chicas en la reunión de tu cumpleaños...
- Ah si, si, las chicas vienen... casi lo olvido...
Llega el día de la celebración y Filomena llama a la abuela a la cocina, donde ya tenía todo preparado y le enseña una pequeña lista que había pegado en la nevera.
Llevar la tetera y servir el té.
Pasar la bandeja соn los sandwichs.
Ofrecer las colaciones.
-¡ Estupendo! -Dice la abuela- Así no olvidaré nada.
Más tarde llegan las "chicas" invitadas, y la abuela muy solícita las lleva a la sala y luego de una pequeña plática, se retira, va a la cocina y lee:
Llevar la tetera y servir el té.
Sonriente la abuela lleva el té y lo sirve en la mesita.
Luego de platicar unos minutos соn sus amigas de juventud, la abuela va de nuevo a la cocina y lee:
Llevar la tetera y servir el té.
Lleva más té, lo sirve y continúan su conversación. Nuevamente la abuela va a la cocina y lee:
Llevar la tetera y servir el té.
Lleva más té, lo sirve... y así repite la misma acción cinco veces.
La reunión se termina y al salir una de las "chicas" le comenta a las otras:
-¿ Se fijan lo avara que se ha vuelto esta vieja? No nos ofreció ni un mísero té...
Cuando Filomena vuelve a la casa se sorprende al ver que los sándwiches, ni las colaciones habían sido consumidas, y le pregunta a la abuela.
-¿ Qué pasó соn la celebración y las "chicas"?
Y la abuela responde:
- Ah si, las chicas... ¿Puedes creer que esas desagradecidas no vinieroooon?
Se casaron en maicito y la maicita, dos diminutos granos de maíz. Después de la ceremonia nupcial, emprendieron la luna de miel.
Llegaron al hotel donde pasarían su noche de bodas. Ya en la habitación, la maicita estaba muy nerviosa.
Cuando el maicito trató de aligerarla de ropa, la maicita se mostró pudorosa y recatada.
- Yo misma me desvestiré, dijo a su marido.
- Tú por favor entra en el baño, así no me sentiré tan cohibida.
Ansioso el maicito aceptó, pero puso como condición que ella le iría diciendo paso a paso cómo se iba desvistiendo.
La maicita estuvo de acuerdo.
El maicito, pues, entró en el baño y cerró la puerta tras de sí.
Empezó la maicita:
- Ya me quité la blusa.
- Sigue... sigue, dice el maicito.
- Ya me quité la falda, continúa la maicita.
Y el maicito:
- Más.... Más.
Prosigue la maicita:
- Ya me quité el fondo.
- Mmmmuuuuffffmmmmm, gime соn entusiasmo el maicito.
Y sigue la maicita:
- Ya me quité las medias.
-¡ Sí!... ¡sí!... exclama el maicito, cuyo repertorio de interjecciones se iba acortando.
- Ya me quité el liguero, dice la maicita.
-¡ Aaaahhhh! ¡aaaahhhh! profirió emocionado el maicito.
- Ya me quité el вrа....., informa apenada la maicita.
Y el maicito:
-¡ Oooohhhhh! ¡ooooohhhh!, que cada vez batallaba más para encontrar una adecuada exclamación.
Y concluye la maicita:
- Ya me quité lo último que me quedaba.
-¡ Uuuuuyyyyy! ¡uuuuuyyyy!, se oye la voz temblorosa del maicito.
Con un dulce tono la maicita le dice:
- Ya estoy en la cama, puedes salir, maicito.
Y el maicito no sale.
-¡ Maicito!.... Vuelve a llamar la maicita....¡Te estoy esperando ya!.
Y el maicito no aparece.
-¡ Maicito!... llama ella соn voz aún más alta.
Nada...
Entonces la maicita, preocupada, abre la puerta del baño.
Ahí estaba... el maicito...
¡ Convertido en palomita!
Una señora quería comprar un loro. Va a la tienda de mascotas, y el joven que la atiende, le comenta que sólo tiene un loro, pero que éste había pertenecido a una señora, que tenía un BURDEL, por lo cual su vocabulario, no era del mejor, sino lo contrario, era altamente insolente.
A la señora no le importó, y dijo que lo educaría nuevamente.
Llega a su casa,destapa la jaula, y el loro comienza:
- Nueva casa, nueva madame.
La señora suelta una carcajada, y espera ansiosa a que sus hijas lleguen de la escuela.
Llegan las chicas y el loro al verlas dice:
- Nueva casa, nueva madame, nuevas prostitutas.
Las hijas no pueden contener la risa y esperan a que su padre, llegue para que vea al loro.
Llega el papá a la hоrа de la comida y el loro dice:
- Nueva casa, nueva madame, nuevas prostitutas, pero los mismos clientes... ¡Hola Evaristo!