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Chiste de largos, Cuentos Graciosos - Page 94
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Se encuentran dos mujeres conversando:
- ¿Cómo te fue ayer?
- ¡Una catástrofe! Mi marido llegó a casa del trabajo, cenó en tres minutos, después tuvimos relaciones sexuales en cuatro minutos y a los dos minutos, ya estaba dormido! Y tu dia, ¿cómo fue?
- ¡Ha sido fantástico! Mi marido llegó a casa y me llevó a cenar, luego caminamos bajo las estrellas durante una hоrа hasta que llegamos a casa. Después de una hоrа de juego amoroso a la luz de las velas, tuvimos relaciones sexuales durante dos horas y hablamos luego más de una hоrа!
Los dos maridos correspondientes opinan:
- ¿Qué tal ayer?
- ¡Cojonudo! Llegué a casa y la cena estaba en la mesa, cenamos, echamos un polvo y me dormí como una piedra! ¿Y tu?
- ¡Un desastre! Llegué a casa cansadisimo, no habia luz, tuve que llevar a mi mujer a cenar fuera, la comida era una ваsurа y carisima, tan cara que no tuve dinero para pagar el taxi de regreso. Fuimos andando hasta casa, cuando llegamos, todavía no había electricidad, y encendimos las velas! Estaba tan estresado que necesité una hоrа para tener una erección y otra para alcanzar el orgasmo. Соn todo eso me desvelé y tuve que soportar a mi mujer hablando durante otra hоrа...
Una pulga está tomando sol en la playa, toda bronceada, debajo de una
Sombrilla, cuando llega otra pulga muerta de frío. La primera le pregunta:
-¿ Que te pasó?
- Resulta que quise venir a la playa a tomar
El sol, y me subí en los bigotes de un motociclista que venía para aca, pero casi me muero del frío después de venir todo el camino a 200 km por hоrа.
- No seas bruta, tienes que hacer como yo, te escondes en el baño de mujeres, y cuando entra una, te subes a su ropa interior y viajas calentita y segura.
Al otro fin de semana vuelven a encontrarse en la playa las dos pulgas, la primera bronceadísima, y la segunda nuevamente blanca y muerta de frió. -¿Y ahora qué te pasa, no hiciste lo que te dije?
- Sí, lo hice. Me escondí en el baño de mujeres, llegó una y cuando se bajó la ropa interior, me subí, me acomode ahí muy a gusto y me quede
Dormida.
- Entonces, ¿qué pasó?
- No lo sé; cuando me desperté estaba otra vez en los bigotes del motociclista y venía a 200 km/h muriéndome de frío.
¿ Qué podemos decir del trauma que implica mirarte al espejo a la mañana y encontrarte соn que ese Gremlin que te mira fijamente eres tú?
Te duchás, te volvés a mirar, y decidís que lo mejor va a ser darte una capa de autobronceante, a ver si la cosa mejora. Y no, no mejora.
Seguis siendo un Gremlim, pero quemado. Una vez quemada, te vas a despertar a tus chicos. Entonces siempre pasa algo.
Supongamos que el bebé tiene fiebre. Vos sos una mujer соn recursos!
... recurrís a la súplica ... y suplicás a tu suegra que se quede соn el bebé hasta que llegue la mucama, ... a la mucama, que venga un poco antes para que se vaya tu suegra
... al cielo, que el teléfono del pediatra deje de dar ocupado
... a la "encantadora recepcionista" que te dé turno tarde, para no tener que
Pedir permiso para salir antes en el laburo
... a tu jefe que te dé permiso para irte antes porque la encantadora recepcionista se burló de vos y entre súplica y súplica seguís laburando, tipo haciéndote la relajada.
Y al final del día, nunca antes, te llama tu ocupadísimo marido, y te pregunta ¿qué tal mi amor?.
Cuando te oye rugir como un rinoceronte en celo, se acuerda que el bebé estaba enfermo y se hace el que no se había olvidado y lo maldices a él, en su madre, etc. etc ...
Y salís corriendo al pediatra, y llegás de реdо, y te dice (obvio) que es solamente un virus, y te receta no se qué remedio, y cuando llegás a la farmacia resulta que ya cerró, así que llamás a tu marido y le suplicás que cuando salga de trabajar, si no es mucha molestia, pase por una farmacia de turno, y entonces él te dice "no voy a poder, es que tengo una reunión"
... creo que mi marido no vive, se reúne.
Y lo matarías, pero por teléfono no podés así que decidís arrastrarte hasta la farmacia de turno, y llegas соn todo colgando:
- Al bebé que le cuelgan los mocos, el mayor que se cuelga literalmente de tu manga.
- Del cochecito cuelga tu cartera, el bolso del bebé, el bolso de gimnasia, el portafolios del trabajo, y la mochila del mayor que pesa media tonelada: yo creo que este реndеjо no crece porque la mochila se lo impide.
Entrás en la farmacia y el espejo del fondo te muestra al Gremlin quemado pero como a pedazos porque el maquillaje ya se te corrió todo y el bigote te suda como una foca, y te la encontrás a ella, la SUPER-ORGANIZADA.
La super-organizada es esa mamá del colegio de tus hijos que siempre quisiste ser. Lleva a sus nenes a alemán, a judo, a pintura, al foniatra, a fútbol y a natación.
... Y es de las que comen y no engordan, y es flaca.
... Y en los cumpleaños del nene, lleva a toda su clase un huevito Kinder, y tu nene соn su bolsa de caramelitos para repartir ... Creo que le estoy creando un trauma a mi hijo!
... y además prepara siempre comida casera! ... Yo hace tiempo que descongelo, y ni hablar de cómo gasto el microondas ...
Y todo esto la mina sin movérsele ni uno de los siempre perfectos reflejos; porque a este tipo de mujer no le crecen las raíces. Yo creo que tampoco sudan, pero de esto no estoy segura.
Y vos que intentás acomodar todo lo que te cuelga y ella y su perfecta hilera de dientes blancos sonríe y te suelta:
- Linda, lo que pasa es que vos no te organizas, ¿por qué no pedís trabajar part-time...?
Acá es donde le pegarías una piña por cada mísero peso menos que cobrarías si laburaras part-time.
Superada la prueba, tus "colgajos" y vos vuelven a casa. Tu autoestima decidió quedarse en la farmacia.
Y bañás a los chicos, hacés los deberes del mayor, le das el remedio al bebé, les preparás la cena, se la das y los acostás y te tirás en el sofá preguntándote "¿Qué hice yo para merecer esto?
Y para rematar el día, al toque llega tu marido соn cara de agotamiento y te dice que no paró en todo el día de reunión en reunión en la oficina (a todo esto, tuvo tres reuniones) y que tuvo que comer соn los compañeros en un restaurante chotisímo y te pregunta "¿qué hay de cenar?" y que si no te importa poner vos la mesa porque él está muy cansado.
Y ni siquiera te pregunta por el bebé, tu laburo, tu suegra, la mucama, el jefe, la recepcionista, el pedriatra, la farmacéutica y la super-organizada, y remata diciendo "que pinta de Gremlin quemado que tenés соn el maquillaje corrido; a ver si te cuidas un poco che".
Y al encender la tele aparece otra super-organizada que te dice:
- Dove, porque las mujeres no somos todas iguales.