Skip to main content
Diario de una mujer que fue a un crucero
Junio 10:
Querido Diario: mi esposo me acaba de informar que pasaremos las vacaciones en un crucero transcontinental. Estoy feliz, ha sido la sorpresa más grande que he recibido en mis 5 años de matrimonio.
Junio 11
Hoy salí de compras y adquirí todo lo necesario para nuestro próximo viaje.
Junio 14
Hoy hable соn mi madre y ella se mostró de acuerdo en cuidarme al niño durante mis vacaciones.
Junio 20
Por fin llegó el día del tan anhelado viaje: Al llegar al puerto casi me desmayo de la emoción, es un barco terriblemente grande; según me informaron tiene capacidad para 1.700 personas. Abordamos, conocimos algunas partes interesantes, cenamos en espectacular restaurante y nos retiramos a descansar muy temprano para hacer los planes del siguiente día.
Junio 21
En la mañana me pasee un rato por la borda. Allí conocí al capitán: es un hombre muy elegante y atractivo. En la tarde estuve en la piscina, y allí vi de nuevo al capitán, quien me sonrió muy amablemente.
Junio 22
Estuve jugando tenis соn el apuesto capitán, y él aprovecho para invitarme a almorzar en su mesa. Yo no podía declinar aquel honor, así que acepté y la pase de maravilla.
Junio 23
Estuve en el casino y me divertí muchísimo; al salir tuve la suerte de encontrarme соn el capitán quien me invitó a cenar a su habitación. Fue una cena de lo mejor, donde no faltó el caviar, ni el champan.
Junio 24
Una vez más cené en la habitación del capitán, y el me propuso que pasara la noche соn él. Yo decliné su tentadora invitación, argumentando mi indefectible fidelidad a marido.
Junio 25
Hoy visité un elegante y moderno piano-bar en el barco. allí me encontré соn el capitán y departimos muchas copas. Aprovechando la "calentura" que producía el licor, el capitán me propuso nuevamente que pasara la noche соn él, decliné su invitación соn el mismo argumento, pero me dijo que si no amanecía соn él, hundiría el barco соn todos los pasajeros y su tripulación... Yo entré en pánico.
Junio 26
Querido Diario: Anoche salve la vida de más de 1.700 personas, ¡Por 3 veces consecutivas...!
Kung Chang llamó a su Jefe y le dijo:
- Jefe, hoy yo no tlabajal, yo estal enfelmo. Duele cabeza, duele panza, duele pielna, no voy tlabajo.
El Jefe le responde:
- Kung Chang, realmente hoy te necesito en el trabajo. Cuando me siento así de mal le pido a mi esposa que tengamos sеxо. Eso me hace sentir mucho mejor y puedo ir a trabajar. Deberías probar, te hará muy bien.
Dos horas después Kung Chang vuelve a llamar a su Jefe y le dice:
- Jefe, no sabel qué decil. ¿Glacias pol consejo! Ya sentilme mucho mejol, enseguida yo il tlabajo. Felicito mucho, muy linda su casa.
Un buen amigo, hombre más bien de letras, me envió contento la explicación del teorema de Pitágoras. Reconozco que Pitágoras siempre me ha caido bien, sobre todo desde que leí unafrase suya, que 2.500 años después sigue totalmente vigente, y que dice: Más le vale a un hombre tener la boca cerrada, y que los demás le crean тоnто, que abrirla y que los demás se convenzan de que lo es.
Pero volvamos a lo de mi amigo.
Parece que Pitágoras no paraba mucho en su casa, y Enusa, su esposa, aprovechaba tal situación para copular соn 4 campesinos analfabetos y bastante catetos que cuidaban sus tierras.
Un día que Pitágoras volvió temprano a casa (nunca hay que volver antes de lo habitual a casa sin avisar), los sorprendió, y muy enfadado mató a los cinco. Luego decidió enterrarlos en el jardín, un precioso terreno de forma rectangular, el doble de largo que de ancho.
En consideración a su esposa dividió el terreno por la mitad, quedando dos cuadrados iguales y en uno de ellos enterró a Enusa.
El otro cuadrado lo dividió en cuatro partes iguales y enterró en ellos a cada uno de los campesinos; de esa forma entre los cuatro ocuparon un espacio idéntico al que ocupaba la esposa.
Luego, ya más calmado, subió a la montaña para meditar y mirando desde la cima hacia su jardin pensó:
"El cuadrado de la рuта Enusa, es igual a la suma de los cuadrados de los catetos".
¡ Si así me lo hubieran explicado en el cole, nunca lo hubiera olvidado!