El vendedor, el supervisor de ventas y el administrador de una tienda, en su hоrа de almuerzo salen juntos de paseo, entran a una tienda de antiguedades y encuentran una lámpara, para variar la frotan y aparece un genio:
Genio:
- Soy el genio de la lámpara y por haberme liberado les concederé un deseo a cada uno!
Vendedor:
- Yo primero! quiero estar en Bahamas, manejando un inmenso yate y no preocuparme de nada en el mundo. -Concedido - dice el genio- y el vendedor desaparece.
Supervisor de Ventas:
- Ahora yo! ahora yo! quiero estar en Hawaii, соn piñas coladas ilimitadas y que la Sharapova me de masajes!
- Concedido - dice el genio- y el supervisor desaparece.
Genio:
- Ahora le toca a usted - le dice al administrador -Yo quiero a esos 2 en la oficina antes de las 3pm!
Moraleja: Siempre deja que tu jefe hable primero.
Una abuelita va al supermercado y pone en su canasta las latas más caras de comida para gatos. Ya en la caja, le dice a la cajera:
- Yo sólo compro lo mejor para mi gatito.
La cajera le responde:
- Lo siento, pero no podemos venderle comida para gato sin que compruebe que tiene un gato. Muchos ancianos compran comida para gatos y luego, por necesidad, ellos mismos se la comen. La gerencia necesita una prueba de que realmente usted tiene un gato.
La anciana se va a su casa, toma a su gato, lo mete en un maletín y regresa al supermercado para comprobarlo. Le venden las latas.
El día siguiente, la misma viejita va al súper y compra 12 galletas para реrrо. La cajera le exige la prueba de que tiene un реrrо, aduciendo que muchos ancianos llegan a comerse la comida para реrrо. Frustrada, la viejita va a su casa y regresa соn su реrrо; al fin, le venden las dichosas galletas.
Un día después la señora regresa al súper, y lleva una pequeña caja соn un hueco en la tapa. Al entrar, se acerca a la cajera y le pide que meta un dedo en el hueco de la tapa. La cajera dice:
- No... quizá usted tenga ahí una serpiente.
La anciana le asegura que en la caja no hay algo que muerda. Entonces, la cajera mete el dedo... e inmediatamente lo retira y le grita a la viejita:
-¡ Esto es мiеrdа!
La viejita, соn una sonrisa de oreja a oreja, le dice a la cajera:
- Es cierto, querida. Y ahora... ¿PUEDO COMPRAR CUATRO ROLLOS DE PAPEL HIGIÉNICO?
Hola, buenos días. ¿Me da un recambio de folios para la carpeta?
¿ Alguna marca en particular?
No, gracias, me da igual.
Si, bueno, ¿pero cómo lo quiere?, ¿liso, cuadriculado, соn líneas?
Cuadriculado, por favor.
¿ Соn qué tamaño quiere los cuadros?
Este...
Tengo los normales de 4 milímetros, pero también le puedo dar papel centimetrado, o medio centímetro, o los grandes de pulgada.
Me da igual, соn cuatro milímetros.
El papel blanco y las rayas negras, me imagino.
Sí, sí.
¿ Соn margen o sin margen?
Bueno, соn margen.
¿ De qué color quiere la raya del margen?
Pues no sé, ¿qué colores tiene?
Unos cuantos. Rojo, nеgrо, azul...
Rojo mismo, para que más.
¿ Cuántos agujeros tiene su carpeta?
Cuatro.
¿ Соn las esquinas redondeadas?
No, mire, me da igual.
¿ Y qué tamaño? ¿octavilla, cuartilla, folio, holandesa?
Vale, mire, lo que podemos hacer es que vuelvo mañana соn la carpeta y usted me da un recambio igualito que el que tengo ahora, ¿vale?
Bueno, sí, si usted quiere...
Total, que el tío sale mareado de la librería y en la puerta se encuentra соn un amigo suyo соn un retrete al hombro, que le dice:
Hombre, Manolo, ¿qué tal?
Pues mira, no muy bien, porque venía a comprar hojas para la carpeta, pero el tío que me ha atendido es un plasta, y me ha dado un dolor de cabeza que no me aguanto.
¡ Qué me vas a decir a mí!, yo vine esta mañana por un rollo de papel higiénico, y mira, ¡me tengo que traer el retrete para que le tome las medidas!
Un vendedor de loros tenía a la venta un loro grande, uno mediano y otro lorito chico, rasca, poca cosa, una porquería de loro. Una persona se interesa en comprar uno de los loros.
¿ Cuánto vale el loro grande, el más bonito?
Este loro vale 500 dólares.
¿ Pero, por qué tan caro?
Es que es muy educado, le habla inglés y francés de corrido y hasta entiende el alemán y el japonés.
Increíble, de verdad, pero bueno, entonces dígame, ¿Cuánto vale el mediano que luce bastante bien?
Este vale 5.000 dólares porque además de hablar cinco idiomas, conoce de historia universal, geografía e investigaciones espaciales.
Verdaderamente increíble. No me queda más que preguntarle por el precio del lorito más chico, tan feo e insignificante.
Este es el loro más caro de todos, sólo lo vendo en 50.000 dólares.
Pero no puede ser, ¿Por qué? ¿Sabe mucho?
Mire, la verdad que no estoy seguro, pero los otros dos le dicen jefe.