Mejores chistes para reír

Preguntas reales realizadas por abogados a testigos. IV.
- Doctor, ¿cuántas autopsias ha realizado usted sobre personas fallecidas?
- Todas mis autopsias las realicé sobre personas fallecidas.
- Cada una de sus respuestas ha de ser оrаl, ¿de acuerdo? ¿a qué escuela fue usted?
- Оrаl.
- ¿Está usted cualificado para proporcionar una muestra de orina?
- Lo he estado desde mi más tierna infancia.
- Doctor, antes de realizar la autopsia, ¿verificó si había pulso?
- No.
- ¿Verificó la presión sanguínea?
- No.
- Entonces, ¿es posible que el paciente estuviera vivo cuando usted comenzó la autopsia?
- No.
- ¿Cómo puede estar usted tan seguro, doctor?
- Porque su cerebro estaba sobre mi mesa, en un tarro.
- Pero, ¿podría, no obstante, haber estado aún vivo el paciente?
- Es posible que hubiera estado vivo y ejerciendo de abogado en alguna parte.
Un tipo hambriento entra a un restaurante; se sienta en una mesa sucia y ordena:
¡ Ea, mesero, venga aquí por favor!
Pero nadie le hace caso.
Insiste:
¡ Oiga, mesero, venga por favor!
Nuevamente, nadie le hace caso.
Mientras espera, mira hacia la mesa y ve a 15 hormigas 'punk' en motos, armadas соn bates, cadenas, navajas y látigos persiguiendo a una sola. La hormiga solitaria vestía chamarra nеgrа, pantalón de cuero, botas negras y conducía una motocicleta plateada.
El hombre, asombrado, observa como el grupo de 15 hormigas intenta atrapa a la hormiga solitaria, cuando, de pronto, la hormiga solitaria da un giro de 180 grados en su vehículo, saca un látigo y de un sólo golpe tumba a 6 hormigas; se da la vuelta y sigue su camino.
Las cosas se están poniendo buenísimas, pensó el tipo. Hasta el apetito se le había quitado.
La persecución continuaba, y todas iban a la máxima velocidad esquivando vasos y platos, de improviso, la solitaria saca del bolsillo una bomba de humo; enciende la mecha y la arroja hacia la pandilla. El humo se expandió rápidamente haciendo que las perseguidoras tuvieran poca visibilidad y dos hormigas más cayeron al suelo. Ahora únicamente quedaban 7.
Varias hormigas le arrojaban navajas tratando de agujerear las llantas. Pero la hormiga era sorprendente y se movía de lado a lado. Colérica, la hormiga jefe, una enorme roja, bien fortachona, saca una cadena larga y le pega un latigazo en el brazo a la solitaria. Ésta perdió el equilibrio y se estrelló contra un grano de arroz; rápidamente la hormiga se levantó y se subió a la moto, pero cuando levantó la mirada estaba rodeada. Las 7 hormigas punk, irritadas, sacaron sus armas; empiezan a acelerar sin avanzar, la otra hace lo mismo. Entonces las punk aceleran a toda velocidad соn las armas al frente, la solitaria saca una cadena y de pronto...
Llega el mesero y limpiando la mesa dice:
¿ Qué le sirvo, señor?
Al párroco le estaban haciendo su cena de despedida por 25 años de trabajo en una Parroquia. Un político miembro de la comunidad fue invitado para dar un breve discurso. Como el político tardaba en llegar, el sacerdote decidió decir unas palabras el mismo para llenar el tiempo: Mi primera impresión de la Parroquia, la tuve соn la primera confesión que me tocó escuchar. Pensé que me había enviado el Obispo a un lugar terrible, ya que la primera persona que se confesó me dijo que había robado un televisor, que había robado dinero a sus padres, había robado también en la empresa donde trabajaba, además de tener aventuras соn la esposa de su jefe. También en ocasiones se dedicaba al trafico y a la venta de drogas. El Padre continuaba - Me quedé asombrado, asustadísimo. Pero cuando transcurrió un tiempo, fui conociendo más gente y vi que no eran todos así, vi una parroquia llena de gente responsable, соn valores, comprometida соn su fe. Y así he vivido los 25 años más maravillosos de mi sacerdocio.
Justamente en este momento llego el político, por lo que se le dio la palabra. Por supuesto, pidió disculpas por llegar tarde y empezó a hablar diciendo: Nunca voy a olvidar el primer día que llego el padre a nuestra parroquia. De hecho, tuve el honor de ser el primero que se confesó соn él ...