Uno de los tantos desocupados que hay en Bs. As. decide buscar trabajo en un shopping de esos para clase medio-alta. Se entrevista соn el gerente de RRHH y éste le pregunta:
- ¿Tenés alguna experiencia en Ventas?
- Si, trabajé un tiempo vendiendo ropa.
Al gerente, le cayó en gracia el tipo y lo contrata.
- Empezás mañana. A la hоrа del cierre te vengo a ver para saber cómo te fue.
El primer día de trabajo fue durо. Al finalizar el día, el gerente baja y le pregunta:
- ¿Cuántas ventas hiciste hoy?
- Una.
- ¿Una sola?, dice el gerente. Nuestro personal hace en promedio 25-30 ventas al día.
- ¿De cuánto fue la venta?
- 300 mil pesos, le responde el tipo.
- ¿300 mil, pero qué le vendiste?
- Primero le vendí un anzuelo chico. Después le vendí un anzuelo mediano. Después uno grande. Después le vendí una caña de pescar nueva. Después le pregunté a dónde iba a ir a pescar y me dijo que a la Laguna de Junín. Así es que le dije que iba a necesitar un bote y lo llevé a la sección de botes y le vendí uno nuevo, соn motor doble, fuera de borda, un Mercury, vió. Después me dijo que su Nissan no iba a poder соn semejante bote, así es que lo lleve a la sección de autos y le vendí una Explorer 4X4 соn malacate.
El jefe visiblemente impresionado por las aptitudes del tipo le pregunta:
- ¿El señor vino acá a comprar un anzuelo y vos le vendiste un bote y una 4X4?
A lo que el novato responde:
- ¡Nooooo...! La verdad es que el tipo vino a comprar tampones para su señora y le dije:
"Maestro, ya que tiene arruinado el fin de semana... ¿por qué no se va a pescar?"
El café es importante
Dos leones huyeron del jardín zoológico. En la huída cada uno partió соn rumbo diferente. Uno fue para la selva y el otro para el centro de la ciudad. Los buscaron por todos lados, y nadie los encontró. Después de un mes y para sorpresa de todos, volvió el león que había huído para la selva. Regresó flaco, famélico y afiebrado.
Fue reconducido a la jaula.
Pasaron ocho meses y nadie se acordó del león que había partido para el centro de la ciudad hasta que un día el león fue recapturado y llevado al zoo. Estaba gordo,sano,vendiendo salud.
Al ponerlos juntos , el león que huyó para la selva le pregunta a su colega:
-¿ Cómo estuviste en la ciudad tanto tiempo y regresas tan bien de salud? Yo que fuí a la selva, tuve que regresar porque casi no encontraba que comer.
El otro león le explicó:
- Me armé de coraje y fuí a esconderme a una Repartición Pública. Cada día me comía a un funcionario y nadie advertía su ausencia.
-¿ Y por qué regresaste? ¿Se acabaron los funcionarios?
-¡ Nada de eso! Los funcionarios públicos nunca se acaban. Sucede que cometí un error gravísimo. Ya había comido a un director general, dos superintendentes, cinco adjuntos, tres coordinadores, diez asesores, doce jefes de sección, quince jefes de sección, cincuenta secretarias, docenas de funcionarios, y nadie los dió por faltantes.
Pero el día que me comí al cadete que servía el café... se pudrió todo!