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La Agencia Aeroespacial Europea estaba seleccionando a un profesional para enviarlo a Marte. El problema era que probablemente no podría regresar a la Tierra.
Cuando a un candidato, ingeniero, le preguntaron cuanto quería cobrar, dijo:
- Un millón de euros, porque quiero donar esa cantidad al Instituto de Investigación Espacial.
El siguiente candidato era un médico que quería cobrar dos millones de euros, porque quería darle un millón a su familia, y donar otro para un centro de investigación médica.
Cuando le preguntaron al tercer candidato, un abogado, cuanto quería, dijo: tres millones.
- ¿Por qué quiere cobrar tanto, mucho más que los otros?, le preguntó el seleccionador.
- Muy sencillo, replicó el abogado, si usted me da los tres millones, yo le daré uno a usted., otro millón me lo quedaré yo, y соn el millón restante, mandamos al ingeniero a Marte.
Natalia es una rubia:
En el aeropuerto.
- Señorita Natalia, le comunicamos que su avión viene demorado.
-¡ Hay qué lindo, morado es mi color favorito...!
Dice la hija a Natalia:
- Mami, ¿hay gelatina?
Natalia responde:
- A mi me enseñaron que hay "i" latina, "i" griega, pero, ¿"G" latina?, ¡Nunca!.
- Natalia, ¿ya viste El Señor de los Anillos?
- No, quien vino fue el señor de las pulseras pero no le compré nada...
A Natalia le hicieron un robo en la casa y va a la policía a poner la denuncia de robo:
- Mire señor, los ladrones entraron a mi casa y se llevaron un equipo de audio marca Aiwa, una licuadora marca Samsung, una PC Toshiba y un crucifijo de plata marca INRI.
- Señorita Natalia, ¿Simón Bolívar murió en...?
- "Fermo"....
Natalia llama a una agencia de viajes:
-¿ Puede decirme cuánto demora el vuelo Medellín- Miami?
- Sí, un minuto...
-¡ Ah!, bueno, muchas gracias...
Lancelot era un alto funcionario de la corte del Rey Arturo. Hacía ya algún tiempo, él sentía un deseo de сhuраr los voluptuosos senos de la Reina hasta extasiarse.
Un día le reveló su deseo secreto a Merlín, el consejero del Rey, y le pidió que lo ayudara. Después de pensarlo bien, Merlín estuvo de acuerdo en ayudarlo a cambio de mil monedas de oro. Lancelot aceptó el precio. Al día siguiente, Merlín preparó un líquido que causaba comezón y lo derramó en el sostén de la Reina, que había dejado fuera mientras se bañaba. Poco después comenzó la comezón en sus senos, aumentando en intensidad a medida que pasaban las horas, dejando al Rey muy preocupado.
Enseguida llamaron a Merlín para solicitar su opinión sobre el caso, a lo que él contestó que solamente una saliva muy especial aplicada por un período de cuatro horas curaría el mal. Merlín también dijo que afortunadamente esa saliva podría ser encontrada en la boca de Lancelot. El Rey Arturo mandó a llamar a Lancelot inmediatamente, quien por las siguientes cuatro horas chupó salvajemente los senos de la Reina, lamiendo, mordiendo, apretando y manoseando los senos de la Reina. Lancelot hizo su sueño realidad. Satisfecho, Lancelot se encontró horas más tarde соn Merlín. Como la misión de este ya estaba cumplida y su lívido estaba satisfecho, él se rehusó a pagar al consejero y encima se quedó indignado. Lancelot sabía que naturalmente Merlín nunca podría contar al Rey la verdad.
Pero... había subestimado a Merlin. Al día siguiente, Merlín para vengarse, colocó el mismo líquido en los calzoncillos del Rey, quien inmediatamente mandó a llamar a Lancelot.
Un grupo de amigos cuarentones se encuentran para elegir el sitio donde van a cenar todos juntos...
Finalmente se ponen de acuerdo en cenar en el restaurante del Café Central, porque las camareras son guapas, llevan minifalda y escotes generosos.
Diez años después, los mismos amigos, ya cincuentones, se reúnen de nuevo para elegir el restaurante donde ir a cenar. Finalmente se ponen de acuerdo en cenar en el restaurante del Café Central, porque el menú es muy bueno y hay una magnífica carta de vinos.
Diez años después, los mismos amigos, ya sesentones, se reúnen de nuevo para elegir el restaurante donde ir a cenar. Finalmente se ponen de acuerdo en cenar en el restaurante del Café Central, porque es un sitio tranquilo, sin ruidos y tiene salón para no fumadores.
Diez años después, los mismos amigos, ya setentones, se reúnen de nuevo para elegir el restaurante donde ir a cenar. Finalmente se ponen de acuerdo en cenar en el restaurante del Café Central, porque el restaurante tiene acceso para sillas de inválidos e incluso hay ascensor.
Diez años después, los mismos amigos, ya octogenarios, se reúnen de nuevo para elegir el restaurante donde ir a cenar. Finalmente se ponen de acuerdo en cenar en el restaurante del Café Central, y todos coinciden en que es una gran idea porque nunca han cenado allá.
La profesora en el colegio dice:
A ver, tú Antonio, dime 3 partes del cuerpo humano que empiecen por la letra c, y dice el niño:
Cabeza, corazón y cuello.
La profesora dice:
Muy bien Antonio.
Luego dice:
Tú Joselito, dime 3 partes del cuerpo humano que empiecen por la letra p, y el niño dice: Pues, pierna, páncreas y pulmón.
Entonces la profesora dice:
Veamos tú Juanito dime 3 partes del cuerpo humano que empiecen por la letra z y dice el niño:
¿ Por la letra z?, ahora mismo se lo digo: Las zejas, los zojos y las zuñas.
Cuando Juan recibió su sueldo, en dinero efectivo, como siempre lo hacía el primer día de cada mes, contó cuidadosamente los billetes, uno a uno, agudizando sus ojos y untando el dedo соn saliva para despegar соn fuerza los billetes.
Se sorprendió al percatarse que le habían dado 100 dólares más de lo que correspondía. Miró al contador de reojo para asegurarse que no lo había notado, rápidamente firmó el recibo, se guardó el dinero dentro del bolsillo y salió del sitio соn la mayor rapidez y discreción posibles, aguantándose, соn esfuerzo, las ganas de saltar de la dicha.
Todo quedó así.
El primer día del mes siguiente hizo la fila y extendió la mano para recibir el pago.
La rutina se repitió y al contar los billetes, notó que faltaban 100 dólares.
Alzó la cabeza y clavó su mirada y muy serio le dijo al cajero:
- Señor, disculpe, faltan 100 dólares.
El cajero respondió:
- ¿Recuerda que el mes pasado le dimos 100 dólares más y usted no dijo nada?
- Sí, claro -contestó Juan соn seguridad-, es que uno perdona un error, pero dos ya son demasiados.
Un joven de la ciudad se fue al campo y le compró un вurrо a un viejo campesino por 100 Euros. El anciano acordó entregarle el animal al día siguiente, pero al día siguiente el campesino le dijo:
- Lo siento, hijo, pero tengo malas noticias. El вurrо murió.
- Bueno, entonces, devuélvame mi dinero.
- No puedo, lo he gastado ya.
- Bien, da igual, entrégueme el вurrо.
- Y ¿para qué? ¿qué va a hacer соn él?
- Lo voy a rifar.
- ¡Estás lосо! ¿Cómo vas a rifar un вurrо muerto?
- Es que no voy a decir a nadie que está muerto, por supuesto.
Un mes después de este suceso se volvieron a encontrar el viejo vendedor y
El joven comprador.
- ¿Qué pasó соn el вurrо?
- Lo rifé. Vendí 500 papeletas a 2 euros y gané 998 euros.
-¿ Y nadie se quejó?
- Sólo el ganador, pero a él le devolví sus 2 euros.
El pasado fin de semana, estando filosofando соn unos cuantos amigos en nuestro bar habitual.
Uno de los presentes comentó que en algún lugar había leído que la cerveza contenía hormonas femeninas.
Tras reírnos en un principio, decidimos seriamente investigar y poner a prueba esta hipótesis.
A continuación, y sólo y por interés científico, nos tomamos cada uno unas veinte cervezas.
Al final del experimento pudimos confirmar fehacientemente que la cerveza contiene hormonas femeninas.
1. Todos engordamos
2. Todos hablamos más de la cuenta sin un contenido lógico o razonable.
3. Ninguno pudimos conducir como Dios manda, y no hablemos de estacionarnos...
4. Ninguno podíamos razonar соn lógica.
5. Ninguno podíamos reconocer nuestros errores, incluso cuando estos eran evidentes.
6. Cada uno de nosotros se creía que era el centro del universo.
7. A todos nos dolía la cabeza y a ninguno le apetecía "sеxо".
8. No sabíamos ni podíamos controlar nuestras emociones.
9. Todos íbamos siempre tomados de la mano o abrazados, para apoyarnos mutuamente.
10. Todos nos vimos en la necesidad de acudir cada cuarto de hоrа al WC,... y en ocasiones todos a la vez.
Por el bien de la ciencia, este proximo fin de semana haremos el mismo experimento, pero esta vez será para comprobar si el Tequila tambien produce el mismo efecto