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En un vuelo Caracas-Miami, después de un suave despegue y cuando el avión había alcanzado una altitud confortable, el capitán hace un anuncio por el intercomunicador: Damas y caballeros, les habla su capitán. Bienvenidos al vuelo 293, directo de Caracas a Miami. Las condiciones climáticas son muy buenas y por lo tanto esperamos un tranquilo y gradable vuelo. Ahora recuéstense y relájense.
¡ Ooooh, por Dios!
Seguido de un largo silencio y después de unos cuantos minutos, el capitán vuelve a decir por el intercomunicador:
Damas y caballeros, discúlpenme si los asusté, pero mientras les hablaba, una aeromoza derramó una taza de café caliente en mis piernas, deberían ver la parte delantera de mis pantalones.
Entonces, uno de los pasajeros dice:
¡ Eso no es nada, usted debería ver la parte de atrás de los míos!
Llama el general al sargento por teléfono a las 3.00 de la mañana y contesta un soldado: ¡Alo!, dice el soldado.
Deme al sargento y apúrese.
Lo siento señor, el sargento está durmiendo y no quiere que lo molesten, llame mañana.
¡ Mira incompetente, pásame al sargento ahora mismo!, le contesta el general.
¿ Es usted durо o qué?, le dije que el sargento está durmiendo y no quiere que lo molesten, llame mañana, le grita el soldado.
Señor, ¿Usted sabe quien soy yo?, le grita el general.
No sé y no me interesa, le grita el soldado.
¡ Yo soy tu general!, le grita el general.
¡ Chuuuuuuuuuuuuuttttaaaaaa! ¿Y usted sabe, quién soy yo?, le pregunta el soldado:
¡ No!, le responde el general.
¡ Ah, que bueno!, y le colgó.
Un atlante iba en un avión comercial y en la mitad del camino, el aparato comenzó a tener problemas y toda la gente comenzó a rezar, a encomendarse a Dios, a gritar, a llorar, menos el atlante; inclusive, el capitán de la aeronave, advirtió que el avión se iba a caer, por cuanto se había producido un incendio en una parte importante del avión. Por lo cual, uno de los pasajeros notó que el atlante se encontraba de los más tranquilo, leyendo una revista y éste se le acercó y le preguntó:
Señor, ¿Por qué usted está tan tranquilo? Es que no se ha dado cuenta que este avión se está quemando?
El atlante le respondió:
¿ Es que usted cree que este avión es mío?, y siguió leyendo su revista.
Un Atlante que se va de viaje a Roma en clase económica, pero al subirse en el avión, se sienta en el primer puesto que consigue, que era primera clase; llega la persona que tenía que ocupar el puesto y le dice que se mueva, pero el Atlante no se mueve, llega la azafata y le pide que se mueva y el Atlante no se mueve y dice que él encontró primero ese puesto y que de allí no se mueve.
Después de media hоrа de retraso y furioso, llega el capitán a ver que estaba pasando, le cuentan la situación y cuando nota que el pasajero es Atlante, les pide permiso y le habla al Atlante al oído, cuando termina el Atlante se va y le agradece al capitán. Todos los demás pasajeros sorprendidos le preguntan al capitán que le dijo, el capitán respondió:
Sólo le dije que ése puesto no iba para Roma.
Un día en el ejército, el general le dice al sargento:
Mañana en la mañana en la instrucción formal les van a enseñar la historia de América, a lo que el sargento les responde:
¡ Entendido mi general!
Así pues, los reclutas todos formados en el patio recibían las instrucciones del sargento, y en eso él les dice:
Reclutas, el día de hoy vamos a estudiar historia.
Y les pregunta:
Reclutas, ¿quién descubrió América?
Los reclutas responden al unísono y соn voz fuerte:
No sé, nosotros no hemos sido mi sargento.
Al escuchar esa respuesta, les pregunta nuevamente:
Reclutas, ¿quién descubrió América?
Y vuelven a contestar:
No sé, nosotros no hemos sido mi sargento.
El sargento sin saber qué hacer se dirige donde el general y le dice:
Mi general, yo he preguntado a los reclutas que quién descubrió América, y ellos me responden que no han sido ellos.
Y el general le dice:
¡ Pégueles, maltráteles, ellos mismos han de haber sido!