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"Querida esposa:
Comprenderás que ahora que tienes 54 años, yo tengo ciertas necesidades que tú ya no puedes satisfacer. Soy feliz contigo como mi esposa y sinceramente espero que no te sientas herida u ofendida al saber que para cuando recibas este fax, voy a estar en el Big Diск Hotel соn mi secretaria, que tiene 18 años. Llegaré a casa antes de la medianoche".
Cuando el tipo vuelve a su casa, había una nota esperándolo:
"Querido esposo:
Gracias por el aviso. Aprovecho la oportunidad para recordarte que tu también tienes 54 años. Al mismo tiempo, te comunico que para cuando leas este mensaje, estaré hospedada en el Hotel Happy Dust соn mi profesor de tenis, que también tiene 18 años. Como eres un matemático, podrás comprender fácilmente que estamos en las mismas circunstancias, pero соn una pequeña diferencia: ¡18 entra más veces en 54, que 54 en 18!
No me esperes, llego mañana. Un beso de tu esposa que verdaderamente te comprende".
Resulta que un tipo vuelve a su casa después de haber estado соn su amante y mientras se estaba arreglando, se ve un terrible rasguño. Preocupado el tipo entra a la casa y justo ve pasar al gato, entonces le pega una terrible patada y el gato sale volando y gritando:
- ¡Miaaauuuuu!
Entonces, viene la mujer corriendo y le dice:
- Pero, querido, ¿Qué pasó?
- Nada, este gato que me atacó y me rasguñó.
- Sí, mi amor, mátalo, mátalo, que a mí me dejó un terrible chupón en el cuello.
Una pareja de esposos estaba cenando en un restaurante, cuando observaron que entró un amigo de ambos acompañado de una desconocida.
La señora le comentó a su esposo:
- Ese que entró es Juan, pero esa no es su esposa.
- No, es una amante que él tiene - dijo el hombre calmadamente.
La mujer comenzó a criticar la actuación de su amigo, y el esposo la paró en seco diciéndole:
- No te metas en esos asuntos, deja que los otros vivan su vida.
Los esposos siguen cenando, cuando se acerca a ellos una chica guapísima que le dice al marido:
- Oye, me dejaste esperando ayer.
- Sí, se me presentó un problema, pero yo paso por tu casa hoy.
- Okay, nos vemos - dice la chica, retirándose de la mesa ante el asombro de la esposa, quien le preguntó en seguida a su marido:
- Y ésa, ¿quién es?
- Esa es mi amante - le aclaró el hombre.
La mujer se puso como el diablo, y comenzó a decirle improperios al marido, pidiéndole hasta el divorcio.
- No hay problema, yo te doy el divorcio. Pero recuerda que la casa, el auto y el negocio están a mi nombre. También vete olvidando de los viajes a Europa y de las tarjetas de crédito, tus spa, el terapeuta, las compras en N. Y., la casa de playa, tu BMW, el chofer y la pensión de tu mamá.
La mujer se calla, y luego de analizar la situación, le dice al esposo:
- La amante de nosotros es más bonita que la de Juan, ¿no?
Una vez un hombre llama a una casa y coge el teléfono el sereno (el guardián) y el hombre le pregunta:
¿ Y mi esposa?
Y el sereno responde:
En su cuarto.
Luego el hombre dice:
¿ Соn quién?
Con un hombre, le responde el sereno.
¡ Diantre! ¡Mátela! Dice el hombre.
No, no, yo no puedo hacer eso.
Claro que sí, yo le doy esa orden, dice el hombre.
Esta bien, esta bien, y mata a la mujer.
Ya la maté, dice el sereno.
Y el hombre le responde;
Ahora sáquela de ahí y métala a la piscina.
Pero señor, aquí no hay piscina dice el sereno.
¿ Este no es el teléfono 232-5492?
No, dice el sereno.
Ah pues, ¡Perdóneme!