Hay una computadora en la farmacia que puede diagnosticar cualquier cosa, mucho más rápido y más barato que un doctor. Pones una muestra de tu orina y la computadora te diagnostica tu problema, y te sugiere qué hacer. Además, sólo cuesta 5 pesos.
El hombre llenó un frasco соn orina y fue a la farmacia. Encontró la computadora y puso la muestra de orina dentro de la máquina. Luego depositó los 5 pesos en la ranura. La computadora comenzó a hacer ruidos, a encender y apagar varias luces, y luego de una pequeña pausa, por una ranura salió un papel que decía:
"Ud. tiene hombro de tenista.
Frote su brazo соn agua caliente y sal.
No haga esfuerzos físicos de magnitud.
En dos semanas va a estar mucho mejor."
Más tarde, decidió probar si la computadora podía ser engañada. Mezcló agua de la canilla, un poco de саса del реrrо, un poco de pis de la hija y su mujer. Para terminar, se masturbó y puso su sемеn en la extraña mezcla. Fue a la farmacia, encontró la computadora, y le puso la mezcla, además de los 5 pesos. Después de los sonidos y luces de rigor, la máquina imprimió el siguiente análisis:
"Su agua es demasiado impura: Cómprese un purificador.
Su реrrо tiene parásitos: Dele vitaminas.
Su hija se droga: Intérnela en un instituto de rehabilitación.
Su esposa está embarazada: Y no es suyo. Consiga un abogado.
Y si no deja de masturbarse, no se le va a curar nunca el hombro."
Una mujer está caminando en la playa y de pronto se encuentra una vieja lámpara. La recoge, la frota y ¡Paff! aparece un genio.
La asombrada mujer le pregunta si le puede dar los clásicos tres deseos.
- No señora, en estos tiempos conceder tres deseos ya es muy difícil... Соn esta inflación que se está viviendo, el creciente desempleo, el salario infame, los políticos y los altos precios del petróleo, lo más que le podría conceder sería un solo deseo y diga que le fue bien, así que ¿qué quiere...?
La mujer decide:
- Quiero que haya paz en el Medio Oriente.
El Genio le pregunta:
- ¿Cómo dice?
Ella contesta:
- ¿Ves este mapa? Pues deseo que estos países se dejen de estar peleando entre sí.
El Genio mira el mapa y dice:
- ¡Válgame, señora!. Estos países han estado en guerra durante milenios. Yo seré muy bueno en mi trabajo, pero ¡caramba! no soy tan bueno como para lograr eso que pide. Mejor pídame otra cosa más fácil.
La mujer piensa un rato y le dice:
- Bueno, la verdad es que nunca he podido conseguir mi hombre ideal. Quiero un hombre que sea considerado y divertido, que le guste cocinar y ayudar en la limpieza del hogar,que sea muy bueno en la cama y que se lleve muy bien соn mi familia. Que no se pase todo el tiempo mirando deportes en la TV y que, además,siempre me sea fiel...
El Genio deja escapar un largo suspiro y le contesta:
- ¡A ver...!, traiga aquí ese p... mapa!
Un hombre ciego entra en un "bar de chicas" por equivocación. Se las apaña para llegar hasta la barra y pide una copa, y tras estar un rato sentado en la tabureta le grita al camarero:
- Eh, tú, ¿te gustaría oír un buen chiste de rubias?
Inmediatamente se hace un silencio total en el bar y соn una grave, profunda y áspera voz, la mujer que esta sentada junto a el le dice:
- Antes de que cuente ese chiste, señor, y en atención a su minusvalía física que le impide ver, creo que lo justo es que le advierta de cinco cosillas: Que la camarera es rubia. Que el portero del bar es una mujer rubia. Que yo mido un metro ochenta, peso 80 kilos, soy cinturón nеgrо de kárate y tengo el pelo rubio. Que la mujer que esta conmigo es levantadora de pesas y es rubia; y que la dama que esta sentada al otro lado de usted es una luchadora profesional y también es rubia. Y ahora que sabe eso, piénselo cuidadosamente. ¿De verdad todavía quiere contar ese chiste?
El ciego piensa durante un par de segundos, menea la cabeza y contesta:
- Naaa... Pues no lo cuento... Paso de tener que explicarlo cinco veces!