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Últimos Chistes - Page 402
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Últimos chistes divertidos
Preguntas reales realizadas por abogados a testigos. IV.
- Doctor, ¿cuántas autopsias ha realizado usted sobre personas fallecidas?
- Todas mis autopsias las realicé sobre personas fallecidas.
- Cada una de sus respuestas ha de ser оrаl, ¿de acuerdo? ¿a qué escuela fue usted?
- Оrаl.
- ¿Está usted cualificado para proporcionar una muestra de orina?
- Lo he estado desde mi más tierna infancia.
- Doctor, antes de realizar la autopsia, ¿verificó si había pulso?
- No.
- ¿Verificó la presión sanguínea?
- No.
- Entonces, ¿es posible que el paciente estuviera vivo cuando usted comenzó la autopsia?
- No.
- ¿Cómo puede estar usted tan seguro, doctor?
- Porque su cerebro estaba sobre mi mesa, en un tarro.
- Pero, ¿podría, no obstante, haber estado aún vivo el paciente?
- Es posible que hubiera estado vivo y ejerciendo de abogado en alguna parte.
Un camionero se encontraba trasladando a un grupo de pingüinos hacia el circo. Al pasar por un pueblo, se le estropeó el camión. Ante el temor de que no llegasen a tiempo los animales, le dijo a un pueblerino que pasaba por allí:
- Oiga, ¿le importaría llevar a estos pingüinos al circo?, le doy cien euros.
- Sí, hombre, ahora mismo voy.
El caso es que el camionero arregló su camión, se dirigió al circo y preguntó:
- ¿Han llegado los pingüinos?
- Qué pingüinos, si aquí no ha venido nadie...
El hombre del camión regresa al pueblo y, en el camino, se encuentra a los pingüinos en fila, соn el aldeano por detrás соn una vara.
- Pero, hombre, ¿no le di cien euros para que llevara a los pingüinos al circo?
- Sí, señor, y соn los 50 que han sobrado, los llevo al cine.
Nos encontrábamos, mi esposo, mi hijo de 8 años, y yo decidiendo a dónde íbamos a cenar. Mi esposo me sugieró ir al "Conejito", entonces el niño pregunta:
¿ Qué tipo de comida sirven en ese restauran?
Y mi esposo, que tenía un carácter fácilmente irritable, le contesta:
¿ Qué crees tú? Si el restauran se llama "El conejito" es porque venden conejo, ¿o no? Entonces, le digo yo, mejor vamos al "Cochinito".
Vuelve el niño a preguntar:
¿ Qué sirven en ese restauran?
Mi esposo un poco irritado, le contesta:
Si usaras un poco el sentido común, no harías tantas preguntas tontas.
De momento recuerdo que me habían recomendado un restauran llamado "El Gato Tuerto", y le digo a mi esposo:
Mejor, vamos al "Gato Tuerto".
El niño respondió:
¡ Oh no, pero ese gato tuerto se lo comerán ustedes!
El padre prometió a su hijo darle un paseo en helicóptero cuando cumpliera 5 años. Cuando el niño cumple cinco años, no le queda mas remedio que obedecer a regañadientes. Ya en el helicóptero entra en regateo соn un piloto para que le haga un descuento:
Ni tú, ni yo hermano, cinco mil pesos por el paseo.
A lo que el piloto contesta:
No señor, los paseos en helicóptero son caros así que si quiere el paseo son diez mil pesos.
El padre angustiado le dice que es el cumpleaños de su hijo y que no puede fallarle por lo que le pide que le haga un descuento.
Le propongo algo, dijo el piloto.
Si usted y su hijo soportan todas las piruetas que haga en el aire sin emitir un solo grito, el paseo es gratis.
No termina de decir esto cuando sube de un brazo a su hijo y acepta. Después de largo rato de hacer acrobacias y no escuchar un solo ruido, el piloto decide dar el paseo formal a sus acompañantes verdaderamente asombrado.
Es increíble, nadie, nadie había aguantado mis acrobacias sin gritar. Entonces, el papá contestó:
¡ Cierra la boca hermano que cuando se cayó mi hijo casi grito!
Refieren las crónicas que en 1994 se celebró una competencia de remo entre Japón y la Argentina. Los remeros japoneses se destacaron desde el comienzo. Llegaron a la meta una hоrа antes que el equipo argentino.
De regreso en la Argentina, el Comité Ejecutivo se reunió para analizar las causas de tan desconcertante e imprevisto resultado. Las conclusiones fueron:
1) En el equipo japonés había un jefe de equipo y diez remeros.
2) En el equipo argentino había un remero y diez jefes de equipo.
La decisión pasó a la esfera de planificación estratégica, соn una reestructuración que calaría en lo más profundo de la delegación.
En 1995, producida la largada de la nueva competencia, el equipo japonés volvió a adelantarse desde el comienzo. Esta vez el equipo argentino arribó a la meta dos horas más tarde. El nuevo análisis del Comité Ejecutivo arrojó los siguientes resultados:
1) En el equipo japonés había un jefe de equipo y diez remeros.
2) En el equipo argentino, luego de los cambios introducidos por el Departamento de Planificación Estratégica, la composición era la siguiente:
- Un jefe de equipo.
- Dos asistentes del jefe de equipo.
- Siete jefes de sección.
- Un remero.
La conclusión del Comité fué unánime y lapidaria:
"El remero es un incompetente"
En 1996 se le presentó una nueva oportunidad al equipo argentino. El Departamento de Nuevas Tecnologías y Negocios había puesto en marcha un plan destinado a mejorar la productividad, introduciendo novedosas modificaciones en la organización que generarían, sin lugar a dudas, incrementos substanciales de efectividad, eficiencia y eficacia.
Serían la llave del éxito, el broche de oro de un trabajo que humillaría al mismísimo Peter Drucker.
El resultado fué catastrófico.
El equipo argentino llegó tres horas más tarde que el japonés.
Las conclusiones revelaron datos escalofriantes:
1) Para desconcertar, el equipo japonés optó por la alineación tradicional: un jefe de equipo y 10 remeros.
2) El equipo argentino utilizó una novedosa formación vanguardista, integrada por:
- Un jefe de equipo.
- Dos auditores de calidad total.
- Un asesor de empowerment.
- Un supervisor de downsizing.
- Un analista de procedimientos.
- Un tecnólogo.
- Un contador.
- Un jefe de sección.
- Un apuntador de tiempos.
- Un remero
Luego de varios días de agotadoras reuniones y profundo análisis, el Comité decidió castigar al remero quitándole "todos los bonos e incentivos por el fracaso alcanzado".
En la reunión de cierre, el Comité junto соn los accionistas representativos, concluyeron:
"Recurriremos a la contratación de un nuevo remero, pero a través de un contrato de outsourcing, соn el objeto de no tener que lidiar соn el sindicato y de no estar atado a convenios laborales anquilosados, que sin duda degradan la eficiencia y productividad de los recursos."
De la anterior historia se desprenden cuatro moralejas:
1) No hay justicia en los juegos olímpicos.
2) Existen japoneses соn mucha suerte.
3) Los argentinos no pasaban por un buen momento.
4) El remero era reactivo en lugar de ser proactivo. Era vago y no se apegó a la misión, visión, objetivos, estrategias y tácticas del sistema y por si fuera poco no supo trabajar en equipo.