Un abogado se casó соn una mujer que ya se había casado 11 veces. La primera noche, en el cuarto del hotel, la novia le dijo:
"Por favor, querido, trátame соn cuidado. Todavía soy virgen."
Perplejo, ya que ella había sido casada 11 veces, le pidió explicaciones a la novia.
Ella le respondió:
1. Mi primer marido era psiquiatra. El sólo quería conversar sobre sеxо.
2. Mi segundo marido era ginecólogo. El sólo quería examinar el área.
3. Mi tercer marido era coleccionador de sellos. El sólo quería pasarme la lengua.
4. Mi cuarto marido era Gerente de Ventas. El decía que sabia que el producto existía, pero no sabía cómo utilizarlo.
5. Mi quinto marido era del Departamento de Telemarketing. El decía que tenía el producto, pero no sabía cuándo iba a poder entregarlo
6. Mi sexto marido era Ingeniero. El decía que comprendía el procedimiento básico, pero que necesitaba 3 años para hacer las investigaciones, implementar y crear un método revolucionario.
7. Mi séptimo marido era Funcionario Público. El decía que comprendía perfectamente cómo era, pero que no estaba seguro si le competía.
8. Mi octavo marido era Técnico. El decía que si estaba funcionando era mejor ni tocarlo.
9. Mi noveno marido era Gerente de Entrenamiento. El siempre decía:
"Quien quiere enseñar, tiene que aprender primero". Y sólo se la pasaba estudiando.
10. Mi décimo marido era Analista de negocios y se la pasó todo el matrimonio, hablando de forma grandiosa que "Esto va a ser fantástico para ti".
11. Mi décimo primer marido era Gerente de Taller de Reparaciones. El estaba seguro que debía estar funcionando, y vivía prometiéndome mandar a alguien para que me diera una chequeada.
Y añadió:
- Por eso, ahora me casé соn un abogado, porque estoy segurísima que tú sí me vas a jоdеr!
El café es importante
Dos leones huyeron del jardín zoológico. En la huída cada uno partió соn rumbo diferente. Uno fue para la selva y el otro para el centro de la ciudad. Los buscaron por todos lados, y nadie los encontró. Después de un mes y para sorpresa de todos, volvió el león que había huído para la selva. Regresó flaco, famélico y afiebrado.
Fue reconducido a la jaula.
Pasaron ocho meses y nadie se acordó del león que había partido para el centro de la ciudad hasta que un día el león fue recapturado y llevado al zoo. Estaba gordo,sano,vendiendo salud.
Al ponerlos juntos , el león que huyó para la selva le pregunta a su colega:
-¿ Cómo estuviste en la ciudad tanto tiempo y regresas tan bien de salud? Yo que fuí a la selva, tuve que regresar porque casi no encontraba que comer.
El otro león le explicó:
- Me armé de coraje y fuí a esconderme a una Repartición Pública. Cada día me comía a un funcionario y nadie advertía su ausencia.
-¿ Y por qué regresaste? ¿Se acabaron los funcionarios?
-¡ Nada de eso! Los funcionarios públicos nunca se acaban. Sucede que cometí un error gravísimo. Ya había comido a un director general, dos superintendentes, cinco adjuntos, tres coordinadores, diez asesores, doce jefes de sección, quince jefes de sección, cincuenta secretarias, docenas de funcionarios, y nadie los dió por faltantes.
Pero el día que me comí al cadete que servía el café... se pudrió todo!
Uno de los tantos desocupados que hay en Bs. As. decide buscar trabajo en un shopping de esos para clase medio-alta. Se entrevista соn el gerente de RRHH y éste le pregunta:
- ¿Tenés alguna experiencia en Ventas?
- Si, trabajé un tiempo vendiendo ropa.
Al gerente, le cayó en gracia el tipo y lo contrata.
- Empezás mañana. A la hоrа del cierre te vengo a ver para saber cómo te fue.
El primer día de trabajo fue durо. Al finalizar el día, el gerente baja y le pregunta:
- ¿Cuántas ventas hiciste hoy?
- Una.
- ¿Una sola?, dice el gerente. Nuestro personal hace en promedio 25-30 ventas al día.
- ¿De cuánto fue la venta?
- 300 mil pesos, le responde el tipo.
- ¿300 mil, pero qué le vendiste?
- Primero le vendí un anzuelo chico. Después le vendí un anzuelo mediano. Después uno grande. Después le vendí una caña de pescar nueva. Después le pregunté a dónde iba a ir a pescar y me dijo que a la Laguna de Junín. Así es que le dije que iba a necesitar un bote y lo llevé a la sección de botes y le vendí uno nuevo, соn motor doble, fuera de borda, un Mercury, vió. Después me dijo que su Nissan no iba a poder соn semejante bote, así es que lo lleve a la sección de autos y le vendí una Explorer 4X4 соn malacate.
El jefe visiblemente impresionado por las aptitudes del tipo le pregunta:
- ¿El señor vino acá a comprar un anzuelo y vos le vendiste un bote y una 4X4?
A lo que el novato responde:
- ¡Nooooo...! La verdad es que el tipo vino a comprar tampones para su señora y le dije:
"Maestro, ya que tiene arruinado el fin de semana... ¿por qué no se va a pescar?"
Está un jefe militar al mando de sus 100 reclutas poniendo orden. En eso, de repente se oye a alguien comiendo pipas entre todos los soldados, a lo que el jefe se da la vuelta enseguida y соn cara muy seria pregunta a todo el escuadrón:
- ¡¿Quién está comiendo pipas?!
(Nadie contesta)
- Si nadie confiesa ahora, en 15 segundos despediré a 25 de ustedes.
Sigue sin contestar nadie, todos acobardados, y al final el jefe procede a lo dicho. Quedan 75 soldados ahora reclutados.
De repente se oye otra vez un chasquido de comer pipas sobre alguien de los reclutados.
- ¡¿Pero vamos a ver?! ¿¡Quién demonios está comiendo pipas!? ¡Que levante la mano el culpable, o me cargo a 25 más de vosotros!
Nadie se ha manifestado, por lo tanto, el jefe despide a otros 25 reclutas más, quedando ahora solo 50, a ver si ahora no comía nadie pipas... pero no tardó en sonar otra vez a alguien mascando pipas.
- ¡Que no podéis comer pipas! ¡Que se presente YA el perpetrador de las pipas, o solo quedaréis cinco en el ejército!
Tampoco contesta nadie, a lo que el jefe ha seleccionado a 45 personas para tirarlos a la calle, quedando solo 5 en el grupo. Se oye otra vez a alguien comiendo pipas.
- ¡¡Maldita sea!! ¡Esto es increíble! ¡De 100 que érais ahora sois 5 y aún anda alguien comiendo pipas! ¡Que dé un paso adelante ya el portador de la bolsa de pipas, o quedaréis todos despedidos!
A lo que enseguida, un soldado de entre el grupo se dispone a dar un paso adelante dirigiéndose al jefe:
- He sido yo, señor. Lo siento mucho, mis disculpas. ¡Haré lo que quiera por usted, señor!
- ¿¡Así que has sido tú el que estaba comiendo pipas...!? Bien, pues... ¿me das una?