Últimos chistes divertidos

El nuevo sacerdote de una parroquia estaba demasiado nervioso en su primer sermón que casi no pudo hablar. Antes de iniciar la segunda homilía, le preguntó al monseñor cómo podría hacerle para relajarse y éste le sugirió que la próxima vez que subiera al púlpito pusiera un poco de vоdка en el agua y que después de unos sorbos se sentiría más relajado.
Al siguiente domingo, puso el consejo en práctica y sintió que podía hablar incluso en medio de una tormenta; se sentía de maravilla. Después de regresar a la rectoría de la parroquia encontró una nota del monseñor:
Querido padre:
1. La próxima vez, tome sorbos en lugar de tragar.
2. Son 10 los mandamientos, no 12.
3. Fueron 12 los discípulos, no 10.
4. No nos referimos a la Cruz como "aquella T grandota".
5. No nos referimos a nuestro Salvador Jesucristo y sus apóstoles como "JC y su banda".
6. David derrotó a Goliat, nunca le pateó el fondillo.
7. No nos referimos a Judаs como el culero.
8. El Papa es sagrado, no castrado, y no nos referimos a él como "El Padrino".
9. El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo no son Papi, el Junior y el Aparecido.
Atte. Monseñor
Un hombre entra, acompañado de una preciosa chica, en una tienda super exclusiva. El hombre (dirijiéndose al vendedor) dice:
- Por favor, muéstrele a la señorita el más fino abrigo de visón de la tienda.
El vendedor regresa соn un maravilloso abrigo e imediatamente la joven se lo prueba. ¡Le queda divino!. El vendedor le susurra discretamente al caballero que el abrigo cuesta $ 65,000.
- ¡No importa el precio¡ -y añade, subiendo el tono- le escribiré un cheque ahora mismo.
- Muy bien -contesta el vendedor- hoy es viernes. Así que puede venir a recogerlo el lunes cuando el cheque haya sido aceptado por el banco.
El hombre sale muy orondo соn su chica. Cuando llega el lunes, el tipo regresa a la tienda y se encuentra al vendedor (muy ofendido) quien le dice:
- ¿Cómo se atreve Ud. a venir sabiendo que no tiene un centavo en la chequera?
A lo que el hombre responde:
- Yo sólo vine para agradecerle el más placentero fin de semana de toda mi vida.