Un vendedor de loros tenía a la venta un loro grande, uno mediano y otro lorito chico, rasca, poca cosa, una porquería de loro. Una persona se interesa en comprar uno de los loros.
¿ Cuánto vale el loro grande, el más bonito?
Este loro vale 500 dólares.
¿ Pero, por qué tan caro?
Es que es muy educado, le habla inglés y francés de corrido y hasta entiende el alemán y el japonés.
Increíble, de verdad, pero bueno, entonces dígame, ¿Cuánto vale el mediano que luce bastante bien?
Este vale 5.000 dólares porque además de hablar cinco idiomas, conoce de historia universal, geografía e investigaciones espaciales.
Verdaderamente increíble. No me queda más que preguntarle por el precio del lorito más chico, tan feo e insignificante.
Este es el loro más caro de todos, sólo lo vendo en 50.000 dólares.
Pero no puede ser, ¿Por qué? ¿Sabe mucho?
Mire, la verdad que no estoy seguro, pero los otros dos le dicen jefe.
Llega un atlante al bar del pueblo y deja atada su perra a un árbol. Al instante una jauría de perros se arremolina a su alrededor tratando de conquistarla. En medio de un concierto de ladridos, gruñidos, mordiscos y aullidos, un policía entra al bar y pregunta por el dueño de la perra. El atlante, que estaba tomando un vaso grande de ginebra, levanta la mano y dice:
"Yo".
- Su perra está alzada, -le dice el policía.
- No puede ser, yo la dejé en el suelo, - responde el atlante.
- Quiero decir, que está en celo, - insiste el policía.
- No puede ser, yo jamás le di motivos, ni siquiera miro a otras perras.- contesta el atlante sediento.
- Digo que está caliente, ¿me entiende?
- No, no lo entiendo, me cercioré de dejarla a la sombra.
Exasperado, el policía exclama:
- Sígame, y diciendole al oido , su perra quiere tener relaciones sexuales.
El atlante le responde:
- Entonces, siga nomás. Siempre quise tener un реrrо policía"
Estaba un león debajo de un árbol descansando, en ese árbol estaban tres changitos haciéndole carrilla al leon:
¡ León mantenido, ponte a trabajar, da el ejemplo a tus hijos!
¡ Se van a bajar mendigos!
¡ León chimuelo te tienen que dar la comida masticada!
¡ Se van a bajar!
Y así los changitos no paraban, y el león siempre соn lo mismo, se van a bajar, en eso la rama donde estaban los changitos se quiebra, dos changitos se alcanzaron a agarrar, pero uno se dio un changazo. De pronto se levanta el león bien enojado queriéndo vengarse del changito, ya se levanta el changito sacudiéndose las manos mira al león y le dice:
¡ Sabes que vale, yo de plano me bajé porque aquellos se están poniendo muy pesados!