Skip to main content
Llega el presidente de una compañía y le dice al vicepresidente (ambos por supuesto sin otra cosa que hacer):
- Si hago el amor соn mi mujer ¿es cuestión de placer o de trabajo?
- No tengo ni idea, responde el vice.
- Pues te doy 1 hоrа para que me des una respuesta.
El vicepresidente va entonces al Gerente General, que también estaba sin nada que hacer y le suelta:
- Oye ¿si nuestro amado presidente se voltea a su mujer es cuestión de trabajo o de placer?
El Gerente General tampoco tiene ni idea y el vice le dice que tiene 55 minutos para resolverlo.
El Gerente General recurre al Director de División, el que a su vez recurre al Gte. de Departamento, quien se dirige al Supervisor el que a su vez debe entenderse соn el Jefe, quien habla соn el jefe de sección.
Total que al fin el jefe de sección se dirige al becario, a quien no le cabía un рuто papel más encima de la mesa y estaba hasta el cuello de trabajo:
- Becario, becario, una pregunta.
- ¿Tiene que ser ahora? Estoy tapado de trabajo...
- Una sola pregunta muy importante.
- Bueno, ¿qué necesita?
- Si nuestro amado presidente se voltea a su mujer ¿es una cuestión de trabajo o de placer? Tiene 2 minutos para resoverlo.
- Es obvio que se trata de placer, responde el becario.
- Ahhhh.. ¿y cómo has contestado tan rápido?
- Porque si fuera trabajo me la estaría volteando yo...!
Viajaba en un autobús una comisión especial de Diputados de todos los partidos para analizar los problemas agrarios del país.
En una de las tantas curvas el conductor del autobús pierde el control y caen por un barranco.
Después de algunas horas llegan al lugar de los hechos, ambulancias, Guardia Civil, Ejército, para tratar de dar auxilio a los lesionados, pero se dan cuenta de que no hay ninguna persona entre los restos del autobús.
Por lo tanto empiezan las investigaciones.
La Guardia Civil localiza cerca de donde ocurrió el accidente una casa, y allí se dirigen a pedir informes.
Sale un campesino de la casa a recibirlos, y le preguntan:
- ¡Oiga, Usted! ¿Vio a los políticos que se accidentaron?
- ¡Sí, sí los vi! ¡Y ya les di cristiana sepultura!
- ¿No me diga que todos estaban muertos?
- ¡Bueno... algunos decían que no, pero ya sabe usted como son de mentirosos esa gentuza!
Está el director de una gran empresa en su despacho, sin nada que hacer (por supuesto), y se plantea si hacer el amor соn su mujer es trabajo o placer. Aparece el subdirector general y el director se lo plantea:
- ¿Hacer el amor соn mi mujer es trabajo o placer?
El subdirector responde:
- Pues no lo sé, tendría que estudiarlo.
El director le da una hоrа para responder. El subdirector general va a ver al responsable de recursos humanos y le pasa la pelota:
- ¿Que el director se folle a su mujer es un acto de trabajo o de placer?
El responsable, entretenido sin hacer nada, le responde que no lo sabe. El subdirector le dice que tiene 45 minutos para averiguarlo. El responsable de recursos humanos le traslada la pregunta al técnico de formación, que estaba muy ocupado peleándose соn la maquina del café, sin nada que hacer. Pero él tampoco sabe la respuesta. Al final le llega la pregunta al becario, que tiene la mesa llena de expedientes, listas de asistencias que enviar, valoraciones que realizar? en fin, que va de сulо haciéndolo todo. Su jefe le dice que tiene cinco minutos para decirle si el hecho de que el director general se folle a su mujer es trabajo o placer. Sin levantar la cabeza, el becario responde:
- Es placer.
Su jefe, intrigado por la rápida respuesta, le pregunta cómo ha llegado tan rápidamente a esa conclusión.
El becario, ya harto de que le entretengan соn todo el follón que tiene, le responde:
- ¡Porque si fuera trabajo, me la tendría que fоllаr yo!
Un niño japonesito llega a Estados Unidos y el papá lo inscribe en la escuela.
El primer día de clase, la maestra presenta a Susuki, hijo de un empresario japonés, a los chicos de sexto grado.
Luego la maestra les dice a los alumnos:
- Hoy empecemos repasando un poco de historia de América del norte y del sur... ¿Quién dijo "Denme la libertad o denme la muerte"?
La clase se quedó callada, excepto Susuki:
- Lo dijo Patrick Henry, 1775.
- Muy Bien!
- ¿Quién dijo "el gobierno del pueblo para el pueblo, no debe desaparecer de la faz de la tierra"?
- De nuevo, ninguna respuesta de la clase, salvo Susuki:
- Abraham Lincoln, 1863.
La maestra, asombrada, les dice:
- Chicos, debería darles vergüenza. Susuki que es nuevo en nuestro país, sabe más de nuestra historia que ustedes.
La maestra alcanza a escuchar un susurro:
¡ A la мiеrdа соn los malditos japoneses!
¿ Quién dijo eso?, preguntó la maestra.
Nuevamente Susuki levanta su mano y dice:
- General Mc Arthur, 1942.
La clase queda muda y uno de los chicos alcanza a decir:
- "Voy a vomitar".
La maestra trata de ver quién fue el irrespetuoso:
- "Ya basta... ¿quién dijo eso?
Y Susuki dice:
- George Bush padre, al Primer ministro japonés, 1991.
Uno de los alumnos, furioso, le grita al japonés desde el fondo:
- Chupame ésta!
Susuki, casi saltando en su silla, le dice a la maestra:
- Bill Clinton a Mónica Lewinsky.- 1997 .
El que era el número uno de la clase gritó:
- Estaba primero hasta que llegò este japonés de мiеrdа.
Y Susuki Contesta:
- Mario Vargas Llosa - Elecciones peruanas, 1990.
La clase entra en un estado de histeria. La maestra se desmaya, cunde el caos. Mientras los chicos se arremolinan alrededor de la desvanecida maestra, uno de ellos exclama:
- ¡Мiеrdа, la cagamos, ¿y ahora cómo salimos de este desastre sin que se den cuenta que fuimos nosotros?...
Y Susuki responde:
- Cristina Fernández de Kirchner, Buenos Aires, 2015.
Llega Samuelito a su casa y le dice a su papá que se graduó соn banda de honor y medalla de méritos, su papá feliz le dice:
Bravo hijito, todo por eso te voy a regalar lo que sea, un coche, un avión un yate, tu pide.
El hijo contesta:
No papá, yo lo que quiero es dar una vuelta a toda la república mexicana en avión. El papá lo lleva al aeropuerto y dice:
Buenas tardes, mire aquí mi hijo presente de cuerpo entero banda de honor medalla de mérito quiere dar una vuelta en avión, me puede recomendar a alguien.
La señorita le contesta:
Sí, mire tenemos al capitán Morrison.
Llega el capitán y saluda y pregunta en qué puede servirle, el papá le dice:
Mire aquí mi hijo presente de cuerpo entero banda de honor medalla de mérito no quiere coche ni quiere nada lo que el quiere es dar una vuelta en avión, cuánto me cobra.
Serían diez mil pesos.
¡ Que está usted lосо, yo sé lo que cuesta el alquiler del avión, del fuselaje, el desgaste de las llantas, la gasolina, sus servicios, derecho de pista, yo sé de eso pues fui piloto en la guerra, soy profesional, no me quiera ver la cara!
¡ Ya!, no le voy a cobrar nada.
Gracias, es usted un hombre muy bueno va a ver que lo voy a recomendar, cuando uno de mis amigos quiera un avión le voy a decir, ve соn el capitán Morris, va a ser de la familia va a cenar соn nosotros.
¡ Ya!, cállese, va ser gratis соn una condición.
Yo sé que una condición es cuando dice algo y lo va a...
¡ Ya!, cállese, la condición será callarse y si dice algo o algún sonido le cobraré 30 mil pesos.
Después de un rato suben al avión, el capitán feliz porque no iba a hablar les da vueltas que sube que baja y el papá callado después de malabares y medios aterrizan.
Y el capitán dice:
Bravo señor, me sorprende su valentía no dijo nada ni grito ni...
¡ Cómo no si casi grito!
¿ Cuándo señor?
Cuando se cayó Samuelito.
Un barco tenía un capitán muy valiente.
Un día van a atacar un barco pirata, entonces, el capitán le dice a uno de sus soldados:
- ¡Tráigame mi camisa roja!
El soldado se la lleva, y van a la batalla y ganan. Al otro día vienen dos barcos piratas y el capitán le vuelve a decir:
- ¡Tráigame mi camisa roja!
Ese día vuelven a ganar, entonces, el soldado le pregunta al capitán:
- Capitán, ¿por qué cada vez que vamos a batalla, usted pide su camisa roja?
Y el capitán le contesta:
- Porque si me llegan a herir, ustedes no se darían cuenta, y seguirían peleando.
Al otro día vienen 10 barcos piratas, y el capitán le dice:
- ¡Tráigame mis pantalones marrones!
Comenzó a arder una tienda de departamentos, la llegada de los bomberos fue casi inmediata, y se dan cuenta que no pueden apagar el fuego, entonces llamaron a un cuerpo de bomberos de la ciudad vecina.
El dueño de la tienda dijo que daría Un MILLON de DOLARES a la corporación que lograra apagar el fuego.
Pero luego llamaron a otro cuerpo de bomberos de otra ciudad, en eso ya para que hiciera bulto, llamaron al cuerpo de bomberos de los atlantes, luego se ve a lo lejos un camión de bomberos соn 45 atlantes trepados, pasa ante los demás bomberos соn velocidad, y se mete dentro de la tienda y sofoca el fuego, todos se quedan viendo atónitos esa hazaña, entonces empezaron a sacar en camilla a todos y el dueño busca pronto al comandante del equipo, y le hace entrega del cheque del millón y los reporteros le preguntan:
¿ Qué hará соn el dinero?
Y él responde:
¡ Para empezar le pondremos frenos al camión!