Chistes tontos, Chistes absurdos, Chistes y anécdotas Idiotas, Chistes y anécdotas Estupidos
La profesora en el colegio dice:
A ver, tú Antonio, dime 3 partes del cuerpo humano que empiecen por la letra c, y dice el niño:
Cabeza, corazón y cuello.
La profesora dice:
Muy bien Antonio.
Luego dice:
Tú Joselito, dime 3 partes del cuerpo humano que empiecen por la letra p, y el niño dice: Pues, pierna, páncreas y pulmón.
Entonces la profesora dice:
Veamos tú Juanito dime 3 partes del cuerpo humano que empiecen por la letra z y dice el niño:
¿ Por la letra z?, ahora mismo se lo digo: Las zejas, los zojos y las zuñas.
Entra un señor en un bar y pide un café, el mozo lo trae y el señor se lo toma, pide la cuenta y el mozo le dice:
- Son 26 pesos.
-¿ Cuántos? ¿Un café 26 pesos? ¿Usted está lосо?
Entonces, el señor se acuerda que tiene 26 monedas de un peso y se las empieza a tirar de una detrás del mostrador, y así las 26 monedas.
El señor se va y el mozo se quedó re caliente.
- Este маldiто, me tiró todas las monedas.
Vuelve el mismo señor a la semana, pide otro café, se lo trae el mozo y el señor se lo toma, cuando pide la cuenta el mozo le dice:
- Son 26 pesos.
El señor saca un billete de 50 pesos y se lo da al mozo. El mozo va a la caja y le dice al cajero:
- Mira, ahí está el маldiто que me tiró las 26 monedas, dame el vuelto en monedas que lo voy a jоdеr.
El cajero le da 24 monedas de un peso y el mozo se acerca al señor y le dice:
- Aquí tiene su vuelto - y le tira de a una todas las monedas.
El señor saca dos monedas, las tira y le dice:
-¡ Mozo, otro café!
Cierta tarde, un hombre se encontraba gritando a garganta abierta:
Pásele, pásele, usted no puede perder la oportunidad de ver al único hombre que tiene los pies donde debería tener la cabeza. ¡por sólo $50.00 no pierda ésta gran oportunidad, no se quede соn la duda!
La gente se aglomeraba, la curiosidad iba en aumento...
Así es, como usted lo escucha, el único hombre que tiene los pies donde debería tener la cabeza.
La curiosidad mató al gato, la gente empezó a hacer fila, cada uno fue pagando la entrada, y de pronto se vieron todos dentro de una sala a media luz... en el frente se encontraba una gran plancha tapada соn una misteriosa sábana blanca. Se escuchó una música tétrica, se encendieron las luces y apareció, efectivamente una persona que tenía los pies donde debería estar la cabeza:
¡ Era un borrachito acostado соn los pies en una almohada!