Chistes tontos, Chistes absurdos, Chistes y anécdotas Idiotas, Chistes y anécdotas Estupidos
Cuando el cuerpo fue creado, todas las partes querían ser el jefe.
Un día el cerebro dijo:
- Por ser yo quien da las ordenes y controla las diferente partes del cuerpo, exijo que me llamen jefe.
Los pies dijeron entonces:
- Somos nosotros los que soportamos todo el peso y lo trasladamos a todas partes, por lo tanto la jefatura nos corresponde.
De la misma manera las distintas partes expresaron su importancia.
El corazón, los pulmones y hasta el mismo СULО reclamaron derecho a ser jefe.
Todos, al conocer las pretensiones del сulо se echaron a reír,¿Cómo se atrevía a peticionar un órgano ( si se le puede llamar órgano) tan desprestigiado e insignificante como ese?
A raíz de las burlas y herido en sus mas íntimos sentimientos, el сulо se enojó y decidió bloquear la salida en tres palabras:
"No cago mas".
Al poco tiempo y como consecuencia de esa actitud, el cerebro comenzó соn trastornos, había alta fiebre, los ojos se hincharon, los pies se inflamaron había dolor por todas partes, ya no se podía soportar el peso del cuerpo.
El corazón, los pulmones luchaban por sobrevivir, tenían que trabajar a toda maquina para eliminar todas las toxinas que los invadían.
Todo era un desastre, hasta que al fin y al cabo de poco tiempo todos los órganos le imploraron a que el сulо se dejara de hacer eso y decidieron que el СULО sea jefe.
Moraleja dela historia:
Para ser jefe, no se necesita tener mucho cerebro ni condiciones, solo tirar m@#~@ para todos lados, y hacer que los demás se caguen.
Una mujer se encuentra una lámpara de Aladino.
Inmediatamente la frota y, como es lo usual, sale un Genio.
La mujer mira al Genio y le expresa su deseo:
- Quiero que mi marido me mire solo a mí, que yo sea la única, que desayune, coma y duerma siempre a mi lado, que cuando se levante sea lo primero que agarre,. que no me deje ni para ir al baño, que viaje siempre conmigo, que me cuide, me contemple, que si me pierdo un segundo, se desespere, y me diga la falta que le hago, que nunca me deje sola y me lleve a todas partes соn él...
Y ... Zasssss!
¡ La convirtió en celular!
En cierta ocasión una familia inglesa pasaba sus vacaciones en Escocia, y en uno de sus muchos paseos observaron una pequeña casita de campo que de inmediato les pareció adecuada para su próxima temporada. Indagaron quién era el dueño de ella, y resultó ser un pastor de la Iglesia Anglicana, al que se dirigieron para pedirle que les mostrara la finca. El propietario amablemente así lo hizo; y tanto por su comodidad, como por su situación, la casa fue del agrado de la familia, que quedó comprometida para alquilarla en sus próximas vacaciónes.
Ya de regreso en Inglaterra, repasaron debidamente los detalles de cada habitación, y recordó la esposa que no había visto el W. C. Dado lo prácticos que son los ingleses, decidieron escribir al propietario preguntándole por la ubicación de tan indispensable servicio, lo que hizo en los siguientes términos:
- Estimado Pastor: soy miembro de la familia que hace unos días visitó su quinta соn deseos de arrendarla para nuestras próximas vacaciones y omitimos enterarnos de un detalle. Quiero suplicarle nos indique dónde queda el W. C.
Finalizó la carta como es de rigor, y la despachó al Reverendo quien, al recibirla, desconoció la abreviatura W. C. y creyó que se trataba de la capilla de la religión anglicana llamada WALL CHAPEL y contestó:
- Estimada Sra.: tengo el agrado de informarle que el lugar al que Ud. se refiere se encuentra a 12 Km. de casa, lo que es algo molesto, sobretodo si se tiene la costumbre de ir соn frecuencia. Algunas personas llevan comida y permanecen allí todo el día. Algunos vienen a pie y otros en tranvía, por lo que siempre llegan en el instante preciso. Hay lugar para 400 personas cómodamente sentadas y 100 de pie. Los asientos están forrados en terciopelo rojo, y hay aire acondicionado para evitar los efectos de las aglomeraciones. Se recomienda llegar temprano para conseguir lugar. Mdi mujer, por no hacerlo así, hace algunos años tuvo que soportar el acto de pie, y desde entonces no ha ido más a estos servicios.
Los niños se sientan juntos y cantan todos a coro. A la entrada se le da un papel. Las personas que no alcanzan a la repartición del papel, pueden utilizar el papel del compañero de asiento; pero al salir debe devolverlo para seguir utilizándolo el resto de la temporada. Todo lo que dejan depositado los que allí acuden, se destina para dar de comer a los pobres huérfanos del lugar. Además hay fotógrafos especiales que toman fotografías a la gente en distintos poses, y luego estas son publicadas en los diarios de esta ciudad, en la sección "sociales", sirviendo a la propaganda de este saludable y santo sitio.