Una bella mujer joven sale de la ducha, se envuelve соn una toalla yavisa a su marido que ya puede ducharse. Cuando él entra en la ducha suena el timbre de la puerta. La esposa le dice que ella abre, y baja a abrir la puerta envuelta en la toalla.
Al abrir la puerta se encuentra a su vecino Antonio, quien se queda sin palabras ante la visión que le ofrece la señora. Entonces, él saca dos billetes nuevecitos de 100 euros y le dice a ella que son suyos si deja caer la toalla hasta la cintura.
Ella piensa, "¿por qué no?", de modo que deja caer la toalla y deja sus senos al descubierto , entonces coge el dinero. Antonio jadea ante lo que ve; saca prontamente otros 200 euros y se los ofrece por dejar caer la toalla hasta el suelo para ver todo el asunto. La mujer piensa que ya había llegado bastante lejos, así que no le importaba hacerlo, y deja caer la toalla al suelo enseñando su precioso cuerpo. Antonio la contempla un momento, le da las gracias y se va.
Cuando ella sube de nuevo, su marido que acababa de salir de la ducha, le pregunta que quién había llamado a la puerta.
Ella contesta:
- Era nuestro vecino Antonio.
- ¿Y ha traído los 400 euros que me debe? - pregunta el marido.

Una pareja de jóvenes casados iban a tener su primer hijo, y él quiso ir a la más moderna clínica en Obstetricia, ya que quería la mayor comodidad para su esposa y su futuro hijo. Hablando соn el director, el joven pregunta que es lo más novedoso en tecnología que tienen allí, a lo que el médico responde:
- Tenemos un casco que colocándoselo a la señora en la cabeza, es capaz de emitir ondas cerebrales hacia el padre del niño y compartir el dolor del parto, en el porcentaje que se desee.
- Uf!, es un invento maravilloso -Dice el esposo-. Coloque ese casco a mi esposa, que yo quiero compartir el dolor соn ella.
El médico graduó el casco para transferir solamente un 10% de dolor para el padre, pensando que esto sería suficiente para un hombre.
Comenzó el trabajo de parto y el marido no daba la más mínima señal de dolor, por lo que el médico decidió subir al 25% la graduación de dolor para el padre.
Continuaron соn los procedimientos y como el marido, соn el 25%, no daba muestras de ningún malestar se hicieron unos exámenes al hombre y encontrando todo normal, se decidió subir al 50%.
Cuando el bebé ya estaba por nacer, viendo que el hombre continuaba muy tranquilo soportando el 50% de dolor, el médico optó por proporcionarle un parto indoloro a la señora, y le transmitieron el 100% del dolor al padre.
El parto salió perfecto; la madre no sufrió ningún dolor, y el marido se encontraba tan tranquilo como cuando entró, así que el médico al despedirlos le dijo al hombre:
- Lo felicito señor, es usted un valiente, cualquier hombre hubiese muerto tan solo соn el 50% de dolor, y usted llegó a 100%, eso es de admirar...
La pareja salió feliz para su hogar y cuando llegaron, encontraron a su vecino, (el mejor amigo del esposo) muerto en el jardín de su casa!