Aparece un aviso clasificado en el periódico, "se necesita verdugo; interesados presentarse el día jueves".
El día jueves, aparecen tres personas, dos hombres y una mujer.
De pronto se escucha una voz, "pase el primero".
El hombre entra, la voz dice, "al frente suyo hay una puerta, detrás de ella hay una escopeta en una mesa, y está su esposa atada en una silla, entre, dispárele y el puesto será suyo".
El hombre dijo, "no puedo, no soy capaz". Entonces la voz le dijo, "puede retirarse, usted no sirve para este empleo, pase el siguiente".
Entró el segundo hombre muy decidido, la voz repitió, "al frente suyo hay una puerta, detrás de ella hay una escopeta en una mesa, y está su esposa atada en una silla, entre y dispárele, y el puesto será suyo".
El hombre entró, tomó la escopeta y se puso a llorar. Entonces la voz dijo, "Váyase, usted no sirve para esto, pase el siguiente".
Entonces entro la mujer, la voz le dijo, "al frente suyo hay una puerta, detrás de ella hay una escopeta en una mesa, y está su esposo atado en una silla, entre, dispárele y el puesto será suyo". La mujer entra, toma la escopeta y antes de que se cierre la puerta, pum, pum, pum, le descargó cuatro cartuchos en la cara a su esposo, luego se cerró la puerta y empezaron a sonar golpes, quejidos, vidrios rotos. Y así, se demoró un tiempo, cuando de pronto sale la mujer toda llena de sangre y dice:
¡ Me hubieran dicho que las balas eran de salva, me toco matarlo a sillazos!
Oscar se despierta en casa соn una resaca monumental. Se esfuerza en abrir los ojos, y lo primero que ve es un par de aspirinas y un vaso de agua en la mesita de noche. Se sienta y ve su ropa toda bien limpia y planchada frente a él. Oscar mira alrededor de la habitación y ve que todo está en perfecto orden y limpio. El resto de la casa está igual. Toma las aspirinas y ve una nota sobre la mesa:
- Cariño, el desayuno está en la cocina, salí temprano para hacer unas compras. Te amo.
Así que va a la cocina y ahí estaba el desayuno y el periódico del día esperándolo. Su hijo también está en la mesa, desayunando. Oscar le pregunta:
- Hijo, ¿qué pasó anoche?
Su hijo le contesta,
- Bueno, volviste a las 4 de la madrugada, borracho como una cuba y соn delirios. Rompiste algunos muebles, vomitaste en el pasillo y te pusiste un ojo morado cuando te diste contra la puerta.
Confundido, Oscar pregunta,
- ¿Y cómo es que todo está tan limpio y ordenado, y el desayuno esperándome en la mesa?
Y su hijo contesta,
- ¡Ah, eso! Mamá te arrastró hacia el dormitorio y cuando intentó sacarte los pantalones, vos gritaste "- ¡Señora! ¡Déjese de jоdеr, soy un hombre casado!"
Conclusiones:
- Una resaca autoinducida: 100.00 pesos.
- Muebles rotos: 400.00 pesos.
- Desayuno: 10.00 pesos.
- Decir la frase adecuada: no tiene precio.
Le dice la recién casada al esposo:
Mi amor, ya estamos casados, y tú sabes que a mí me gusta manejar todo соn reglas, y para hacer el amor tienes que considerar lo siguiente:
1. Si cuando llegues estoy bien linda y muy bien peinada, no quiero que ni te acerques a saludarme.
2. Si estoy más o menos peinada, a lo mejor, si le mueves un poco y si.
3. Si estoy toda despeinada y fodonga, quiero todo contigo.
Así que ya sabes, ¿estamos de acuerdo?
Y su esposo le contesta:
Totalmente de acuerdo, y como tú tienes reglas ahora van las mías.
1. Si llego a casa y me tomo una cerveza, no quiero nada contigo, si puedes dormir en la pieza de junto, mejor.
2. Si me tomo dos cervezas, tal vez y me den ganas.
3. Pero si llego y me tomo tres cervezas, a mi no me va a importar ni tu estado de ánimo, ni tu peinado.